Una oenegé que monitorea los derechos humanos en Siria reportó la muerte de ocho miembros de la minoría alauita en un puesto de control el miércoles, luego de que registrara otros cinco hallados muertos en un hospital dos días después de ser detenidos.
Desde la caída del régimen de Bashar al Asad, la comunidad alauita, de la que éste formaba parte, ha sido blanco de numerosos ataques, incluidas masacres que dejaron más de 1.700 muertos en marzo.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) afirmó que «personal de un retén ejecutó a ocho civiles, incluidas tres mujeres», e hirieron a otros cinco alauitas que viajaban «en un bus de pasajeros» en la central provincia de Hama.
El OSDH añadió que el personal del retén «paró el bus y disparó y luego forzaron a salir a los pasajeros sobrevivientes y los mataron».
Las autoridades sirias no han comentado por ahora el incidente.
La ONG había indicado que los primeros cinco alauitas muertos fueron víctimas de una «ejecución sumaria».
Según el OSDH, los cinco hombres volvían el domingo a casa después del trabajo cuando su autobús fue detenido en un puesto de control.
Inicialmente dijeron a los vecinos que estaban detenidos pero sus cuerpos aparecieron dos días después en el hospital Al Mujtahid de Damasco, indicó el OSDH.
La suerte de las minorías de Siria es uno de los mayores desafíos para el nuevo gobierno sirio desde que las fuerzas lideradas por grupos islamistas derrocaron a Asad en diciembre pasado.
