La estrategia Hambre Cero Nuevo León ha alcanzado resultados históricos y hoy se perfila como una política pública de impacto nacional. En la cuarta sesión del Comité Interinstitucional, la secretaria de Igualdad e Inclusión, Martha Herrera, presentó los avances más recientes que confirman la efectividad del programa en la lucha contra la pobreza y la inseguridad alimentaria.
De acuerdo con los datos de la Medición Multidimensional de la Pobreza del INEGI, la entidad logró una reducción del 21% en la carencia de acceso a la alimentación adecuada en comparación con 2022. En términos prácticos, esto significa que 141 mil personas más tienen hoy alimentos diarios, variados y nutritivos en sus mesas, un paso importante hacia mejores condiciones de vida para miles de familias.
El informe también reveló otro avance clave: una disminución del 26% en la limitación en el consumo de alimentos, lo que representa un cambio directo en la calidad de vida de quienes antes enfrentaban dificultades constantes para cubrir sus necesidades básicas de alimentación.
Estos resultados confirman que Hambre Cero no solo cumple con su objetivo inicial, sino que también se consolida como un modelo de política social replicable en otras entidades del país. Con una visión integral, la estrategia articula esfuerzos del gobierno, la iniciativa privada, universidades, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanía en general, lo que la convierte en un ejemplo de trabajo colaborativo para transformar la realidad de miles de hogares.
