La Agencia de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) reanudó un contrato de 2 millones de dólares con Paragon Solutions, compañía fundada en Israel y ahora controlada por el fondo estadounidense AE Industrial Partners.
De acuerdo con el periodista independiente Jack Poulson, especializado en adquisiciones federales, el 30 de agosto se levantó la suspensión que pesaba sobre el acuerdo firmado en septiembre de 2024. Dicho contrato, con sede operativa en Virginia, permite a la agencia acceder a “hardware y licencias perpetuas de software” según registros del Sistema Federal de Datos de Adquisiciones (FPDS).
La orden de suspensión había sido impuesta en octubre de 2024 tras una revisión de la Casa Blanca, bajo el argumento de que podía contravenir la orden ejecutiva 14093, emitida por el presidente Joe Biden, que restringe la compra de spyware extranjero.
En diciembre pasado, medios estadounidenses informaron que AE Industrial Partners adquirió Paragon por 500 millones de dólares y anunció su integración con REDLattice, empresa tecnológica norteamericana de su cartera.
Paragon bajo la lupa por operaciones en Europa
La compañía, creada en 2019 por el excomandante de la Unidad 8200 de Israel, Ehud Schneorson, y respaldada por el ex primer ministro Ehud Barak, ha sido vinculada a campañas de espionaje digital en Europa.
En junio de 2025, el laboratorio Citizen Lab detectó que el software espía Graphite, desarrollado por Paragon, fue usado contra periodistas europeos, entre ellos el italiano Ciro Pellegrino. Apple confirmó que el ataque explotaba la vulnerabilidad CVE-2025-43200 en iOS, corregida en la versión 18.3.1.
El comité de inteligencia del parlamento italiano (COPASIR) también documentó que el gobierno utilizó Graphite contra activistas como Luca Casarini y Giuseppe “Beppe” Caccia. Tras el escándalo, Italia rechazó nuevas ofertas de cooperación de Paragon, alegando riesgos para la seguridad nacional y posibles daños a su reputación internacional.
Con este nuevo movimiento, ICE vuelve a situar en el centro de la controversia a Paragon Solutions, empresa señalada por sus vínculos con operaciones de espionaje internacional y que ahora refuerza su presencia en el mercado de seguridad estadounidense bajo bandera de inversión privada.
