En Katmandú, miles de personas salieron a las calles para manifestar su rechazo a la reciente decisión del gobierno de limitar el acceso a plataformas como X, YouTube y Facebook. Las concentraciones se concentraron principalmente alrededor del Parlamento, con una amplia participación ciudadana que exigía libertad digital y transparencia en las decisiones gubernamentales.
Las autoridades locales informaron que durante las protestas se registraron enfrentamientos que dejaron un saldo de víctimas y varias personas lesionadas, incluyendo miembros de la fuerza policial. Los incidentes generaron preocupación internacional sobre la gestión de la seguridad y el respeto a los derechos ciudadanos en contextos de movilización social.
A pesar de la tensión, las manifestaciones continuaron durante la jornada, con un llamado generalizado de los participantes a preservar el acceso a la información y las comunicaciones digitales. Diversas organizaciones internacionales y grupos de derechos humanos han señalado la necesidad de proteger el derecho de expresión y garantizar la seguridad de todos los involucrados.
La situación en Katmandú refleja la creciente sensibilidad global sobre el control del flujo de información en línea y los mecanismos de participación ciudadana. El gobierno ha señalado que las restricciones buscan regular ciertos contenidos, pero los ciudadanos y observadores consideran que estas medidas afectan derechos fundamentales y podrían tener repercusiones en la interacción social y económica del país.
