La empresa Mattel incorporó a su catálogo una versión de Barbie que representa a una persona con diabetes, como parte de una estrategia enfocada en ampliar la diversidad y la inclusión dentro del sector juguetero.
La muñeca incluye elementos asociados al tratamiento cotidiano de la enfermedad, como dispositivos médicos visibles, con el objetivo de reflejar experiencias reales de niñas y niños que viven con esta condición. El lanzamiento se suma a otras iniciativas del mercado que buscan ofrecer representaciones más amplias en los juguetes dirigidos al público infantil.
Especialistas del sector señalan que este tipo de productos responde a una demanda creciente por artículos que fomenten la identificación y normalización de distintas realidades desde edades tempranas. Además, la tendencia se ha extendido a otras marcas que integran diversidad física, cultural y de salud en sus líneas.
El desarrollo de juguetes inclusivos se ha convertido en un factor relevante dentro de la industria, tanto por su impacto social como por su posicionamiento comercial en mercados globales.
