Una tormenta invernal de gran magnitud afectó a diversas regiones de Estados Unidos, dejando al menos 11 personas fallecidas y provocando severas afectaciones en infraestructura, transporte y servicios básicos, de acuerdo con reportes oficiales.
El fenómeno climático trajo consigo intensas nevadas, lluvias heladas y temperaturas extremadamente bajas, lo que ocasionó accidentes viales, cortes de energía eléctrica y la suspensión de actividades en varios estados. Las autoridades señalaron que algunas de las muertes estuvieron relacionadas con siniestros de tránsito y exposición prolongada al frío.
Debido a las condiciones meteorológicas adversas, millones de personas se vieron afectadas por apagones, mientras que aeropuertos y carreteras registraron cierres parciales o totales. En distintas zonas, los equipos de emergencia desplegaron operativos para rescatar a personas varadas y atender situaciones de riesgo.
Las autoridades estatales y federales exhortaron a la población a evitar desplazamientos innecesarios, mantenerse informada a través de canales oficiales y seguir las recomendaciones de protección civil ante la persistencia del frente frío.
El Servicio Meteorológico advirtió que las bajas temperaturas podrían mantenerse en los próximos días, por lo que continúan las labores de monitoreo y atención a comunidades vulnerables.
