Los gobiernos de México y Estados Unidos acordaron la renovación del acuerdo operativo del Tratado de Aguas, con el objetivo de actualizar los mecanismos de cooperación y administración de los recursos hídricos compartidos entre ambos países.
De acuerdo con la información difundida, la renovación se enmarca en el Tratado de Aguas de 1944, que regula el uso y distribución de aguas internacionales en las cuencas del río Bravo y del río Colorado. El nuevo entendimiento busca fortalecer la coordinación bilateral para el cumplimiento de compromisos, la atención de contingencias y la gestión técnica de los flujos.
Las autoridades señalaron que el acuerdo renovado incorpora lineamientos para mejorar la planeación, el intercambio de información y la operación conjunta, en un contexto de variabilidad climática y presiones sobre la disponibilidad del recurso. También se prevé reforzar la colaboración institucional para el seguimiento de entregas y balances.
La implementación del acuerdo continuará bajo los canales y órganos binacionales establecidos, conforme a la normatividad vigente, y con revisiones periódicas para asegurar su cumplimiento.
