Investigación detecta contaminantes
Un análisis del Clean Label Project encontró niveles “alarmantes” de metales pesados en comida para perros, así como presencia de acrilamida y compuestos químicos utilizados en plásticos. El estudio examinó productos envasados populares y detectó plomo, mercurio, bisfenoles y ftalatos.
Alimentos secos, los más señalados
Según el informe, los alimentos secos concentraron mayores niveles de contaminantes en comparación con opciones frescas o congeladas. En algunos casos, la acrilamida alcanzó 780 partes por mil millones, sustancia considerada probablemente cancerígena para humanos por agencias estadounidenses.
Falta de lineamientos específicos
Especialistas citados señalaron que no existen directrices específicas para perros sobre exposición crónica a estos contaminantes. Los estándares actuales se basan en parámetros generales para animales, lo que limita la evaluación precisa del riesgo en mascotas.
Recomendaciones para dueños
Expertos sugieren no alarmarse, pero considerar la rotación de marcas para diversificar la dieta. También recomiendan consultar con veterinarios antes de cambiar el tipo de alimento y mantenerse atentos a información oficial sobre seguridad alimentaria.
