El papa León XIV afirmó que el mal no proviene de supuestos enemigos, sino que ha entrado “en los corazones” de las personas, durante su mensaje con motivo del Miércoles de Ceniza.
En su pronunciación, el pontífice destacó la importancia de la Cuaresma como tiempo de conversión, de reflexión y de reconciliación con Dios. Señaló que el mal se manifiesta especialmente cuando el individuo prioriza el egoísmo y la indiferencia frente al sufrimiento ajeno.
El papa también invitó a los fieles a aprovechar el inicio de la Cuaresma para fortalecer la fe, cultivar la caridad y practicar actos de penitencia como camino hacia una vida más plena y enfocada en el bien.
