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Francia apuesta por Linux y software de código abierto
El gobierno de Francia anunció oficialmente que dejará de utilizar el sistema operativo Windows dentro de distintas áreas gubernamentales para comenzar una transición hacia sistemas basados en Linux y herramientas de código abierto.
La decisión fue impulsada por la Dirección Interministerial de lo Digital (DINUM), organismo encargado de coordinar la estrategia tecnológica del Estado francés.
El objetivo principal es reducir la dependencia tecnológica de empresas fuera de Europa y fortalecer la llamada “soberanía digital” francesa y europea.
El gobierno busca reducir dependencia de empresas estadounidenses
Autoridades francesas explicaron que la medida responde a la necesidad de recuperar mayor control sobre infraestructura, datos y herramientas digitales utilizadas por el gobierno.
David Amiel, ministro de Acción y Cuentas Públicas, señaló que el país ya no puede depender de soluciones tecnológicas cuyos precios, riesgos o evolución son definidos por compañías extranjeras como Microsoft.
Por su parte, Anne Le Hénanff, ministra de Inteligencia Artificial y Tecnología Digital, aseguró que Francia busca tomar decisiones tecnológicas propias enfocadas en proteger su autonomía digital.
Migración comenzará en distintas dependencias públicas
Entre las primeras acciones anunciadas se encuentra la migración de miles de empleados de la Caisse Nationale d’Assurance Maladie (CNAM) hacia plataformas digitales desarrolladas por el gobierno francés.
Estas herramientas incluyen sistemas como Tchap, Visio y FranceTransfert para comunicación y transferencia de archivos.
Además, las autoridades confirmaron que la plataforma nacional de datos sanitarios también será trasladada a una solución tecnológica considerada más segura antes de finalizar 2026.
Europa acelera su estrategia de soberanía digital
La medida forma parte de una estrategia más amplia impulsada por la Unión Europea para reducir la dependencia tecnológica respecto a compañías estadounidenses.
El gobierno francés relacionó esta decisión con las tensiones recientes entre Europa y la administración del presidente Donald Trump, así como con la creciente influencia de grandes empresas tecnológicas estadounidenses sobre infraestructura digital global.
Como parte del plan, cada ministerio francés deberá presentar antes de otoño su propia estrategia de reducción de dependencia tecnológica en áreas como inteligencia artificial, antivirus, bases de datos y redes informáticas.
