El Mundial de Norteamérica (del 11 de junio al 19 de julio) servirá para poner en práctica nuevas reglas de juego para evitar pérdidas de tiempo y se aplicará por primera vez la llamada «ley Vinícius», que castigará a los futbolistas que se tapen la boca al conversar con rivales y árbitros.
A finales de febrero, la IFAB, el organismo encargado de dictar las leyes de juego del fútbol, anunció que a partir de la cita mundialista se sancionará a un jugador que retrase «deliberadamente» un saque de banda (se concederá el balón al rival) o un saque de puerta (se dará un córner al rival).
Concretamente, si el árbitro considera que un jugador trata de perder tiempo en alguna de esas situaciones, iniciará «una cuenta atrás visual de cinco segundos» al término de la cual se aplicará la sanción.
Esta regla ya se aplica actualmente cuando un portero retiene el balón con las manos durante demasiado tiempo.
