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Moody’s reduce la calificación crediticia de México
La calificadora Moody’s redujo la calificación de riesgo crediticio de México de Baa2 a Baa3, dejando al país apenas un nivel arriba del llamado “grado de inversión”.
La decisión fue anunciada el 21 de mayo de 2026 y coloca a México en una posición más vulnerable dentro de los mercados internacionales.
Al mismo tiempo, Moody’s modificó la perspectiva de la deuda soberana de “negativa” a “estable”, lo que significa que no prevé un nuevo recorte inmediato en el corto plazo.
¿Por qué Moody’s bajó la calificación de México?
La firma explicó que la reducción responde al deterioro sostenido de la posición fiscal del país.
Entre los principales factores señalados aparecen:
Aumento de la deuda pública
Moody’s advirtió que la deuda del gobierno federal ha crecido más rápido de lo previsto desde 2024.
La agencia considera que las finanzas públicas enfrentan mayores presiones debido al gasto gubernamental y al menor crecimiento económico.
Apoyo financiero constante a Pemex
Otro de los puntos que influyó en la decisión fue el respaldo presupuestal recurrente a Petróleos Mexicanos (Pemex).
Según la calificadora, el pasivo financiero de la empresa sigue representando un riesgo importante para las cuentas públicas del país.
Bajo crecimiento económico
La agencia también destacó que México mantiene un crecimiento económico moderado, situación que limita la capacidad del gobierno para estabilizar la deuda.
Moody’s señaló que el entorno económico actual reduce el margen de maniobra fiscal frente a posibles choques financieros.
México queda cerca de perder el grado de inversión
Con la nueva calificación Baa3, México se encuentra apenas un escalón arriba del nivel considerado especulativo.
Actualmente, las principales calificadoras internacionales mantienen estas evaluaciones para México:
Moody’s
- Baa3
- Perspectiva estable
Fitch Ratings
- BBB-
- Perspectiva estable
Standard & Poor’s
- BBB
- Perspectiva negativa
La semana pasada, Standard & Poor’s también modificó la perspectiva de México de “estable” a “negativa”, aumentando el riesgo de futuras degradaciones.
¿Qué significa esta baja de calificación?
La calificación crediticia mide la capacidad de un país para cumplir con el pago de sus deudas.
Aunque México todavía conserva el grado de inversión, una baja en la nota puede provocar:
- Mayor costo de financiamiento
- Incremento en tasas de interés
- Menor confianza de inversionistas
- Mayor presión sobre el tipo de cambio
- Riesgos para inversión extranjera
Sin embargo, Moody’s reconoció que México mantiene fortalezas importantes como una economía diversificada y el acceso preferencial al mercado de Estados Unidos.
Expertos advierten presión sobre las finanzas públicas
Víctor Gómez Ayala, economista en jefe de Finamex, señaló que el gobierno tiene poco margen y tiempo limitado para modificar la trayectoria de las calificaciones.
El especialista advirtió que todavía existen dudas sobre la reducción de la deuda pública y sobre la situación financiera de Pemex.
Además, indicó que el crecimiento económico actual podría no ser suficiente para aliviar la presión fiscal en los próximos años.
La perspectiva estable evita un recorte inmediato
Pese a la reducción de la nota, Moody’s mantuvo una perspectiva estable para México.
La calificadora considera que el país conserva estabilidad macroeconómica y capacidad para ajustar sus políticas monetarias y fiscales ante escenarios adversos.
Aun así, el nuevo nivel de calificación aumenta la atención internacional sobre el manejo de las finanzas públicas mexicanas y el desempeño económico rumbo a los próximos años.
