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Corea del Norte puso oficialmente en servicio el Choe Hyon, el mayor buque de guerra construido en la historia del país, una embarcación de aproximadamente 5,000 toneladas diseñada para ampliar las capacidades de la Marina Popular Coreana y reforzar su estrategia de disuasión militar.
La ceremonia se realizó el 23 de junio de 2026 en el puerto de Nampo y fue encabezada por Kim Jong-un, quien aprovechó el evento para anunciar un plan que contempla construir dos grandes buques de combate por año durante los próximos cinco años, además de desarrollar futuros barcos de hasta 10,000 toneladas.
¿Qué es el destructor Choe Hyon?
El Choe Hyon fue construido en el astillero de Nampo y, tras más de un año de pruebas de navegación y armamento, recibió la autorización para entrar en servicio.
Se trata de un destructor equipado con sistemas de lanzamiento vertical capaces de disparar diferentes tipos de misiles desde el interior del buque sin necesidad de plataformas externas.
Según las autoridades norcoreanas, el barco puede operar:
- Misiles antiaéreos.
- Misiles antibuque.
- Misiles de crucero.
- Misiles balísticos con posible capacidad nuclear.
Durante décadas, la marina norcoreana ha estado enfocada principalmente en operaciones costeras mediante submarinos, patrulleras y embarcaciones ligeras.
La incorporación del Choe Hyon representa un cambio de estrategia al dotar al país de un buque con mayor alcance y capacidad para operar más allá de sus aguas inmediatas.
Además del armamento, el destructor incorpora radares y sistemas de guerra electrónica destinados a mejorar sus capacidades defensivas y ofensivas.
Un ambicioso plan de expansión
Durante la ceremonia, Kim Jong-un anunció que Corea del Norte pretende construir:
- Dos destructores de 5,000 toneladas cada año.
- Nuevos «cruceros estratégicos» de aproximadamente 10,000 toneladas.
Uno de los próximos buques será el Kang Kon, aunque anteriormente presentó problemas durante su botadura y tuvo que ser reparado antes de continuar con el programa.
Persisten dudas sobre su capacidad operativa
Aunque Corea del Norte asegura que el Choe Hyon ya está listo para operar, diversos especialistas consideran que aún es pronto para evaluar su verdadero nivel de preparación.
Operar un destructor moderno requiere una compleja infraestructura de mantenimiento, combustible, personal altamente capacitado y una cadena logística permanente.
Imágenes satelitales difundidas por analistas internacionales mostraron que, tras su ceremonia de incorporación, el buque permanecía atracado en el puerto de Nampo, lo que ha generado interrogantes sobre el ritmo real de su despliegue operativo.
Un nuevo desafío para la seguridad regional
La incorporación del Choe Hyon se produce en un contexto de creciente tensión en el noreste de Asia, donde Corea del Norte ha acelerado el desarrollo de misiles balísticos, armas nucleares tácticas, drones y submarinos militares.
Aunque Corea del Sur, Japón y Estados Unidos mantienen una clara superioridad naval, la presencia de un destructor capaz de lanzar misiles de largo alcance desde el mar obliga a reforzar la vigilancia y modifica parcialmente el equilibrio estratégico en la región.
Con este nuevo buque, Pyongyang busca consolidar la modernización de su fuerza naval y fortalecer su capacidad de proyección militar como parte de su estrategia de disuasión.
