Table of Contents
La autonomía ha dominado durante años la conversación sobre los coches eléctricos. Los fabricantes compiten por ofrecer modelos capaces de recorrer 500, 600 o más kilómetros con una sola carga.
Sin embargo, el crecimiento de la movilidad eléctrica plantea otro desafío: adaptar las redes de generación y distribución para atender a millones de vehículos sin crear sobrecargas locales ni elevar excesivamente la demanda en las horas de mayor consumo.
Ante este escenario, TerraPower, empresa fundada por Bill Gates, desarrolla en Wyoming una central nuclear avanzada que combinará un reactor refrigerado por sodio con un sistema de almacenamiento térmico en sales fundidas.
El proyecto se llama Natrium y tendrá la capacidad de producir electricidad de forma constante, guardar parte del calor generado y utilizarlo para aumentar temporalmente su potencia cuando la red lo necesite.
Esta flexibilidad podría ayudar a cubrir picos relacionados con la recarga de vehículos eléctricos, aunque la central no estará dedicada exclusivamente al sector automotriz.
El reto no es solamente fabricar coches eléctricos
La adopción masiva de vehículos eléctricos aumenta la cantidad de energía que debe circular por la red, pero el desafío no depende únicamente del consumo anual.
También importa:
- En qué momento se conectan los vehículos.
- Cuántos cargan simultáneamente.
- La potencia de los cargadores.
- La capacidad de los transformadores locales.
- La disponibilidad de generación durante esas horas.
- El estado de las líneas de transmisión y distribución.
Una gran cantidad de vehículos conectados sin coordinación podría reforzar los picos existentes, especialmente al final de la tarde, cuando las personas regresan a casa y aumenta también el uso residencial de electricidad.
El Departamento de Energía de Estados Unidos reconoce que la expansión del vehículo eléctrico requerirá inversiones en infraestructura y sistemas capaces de aprovechar la flexibilidad tanto de la oferta como de la demanda.
¿Los coches eléctricos pueden saturar la red?
No necesariamente.
La llegada de millones de coches eléctricos no significa que todos se conectarán a máxima potencia al mismo tiempo ni que las redes eléctricas colapsarán inevitablemente.
Muchos automóviles permanecen estacionados durante varias horas y necesitan recuperar únicamente la energía utilizada durante el día. Esto permite programar la carga para momentos de menor demanda.
La Agencia Internacional de Energía señala que la movilidad eléctrica puede tener impactos importantes sobre las redes, pero existen herramientas para reducirlos y convertir a los vehículos en una fuente de flexibilidad.
Entre esas soluciones se encuentran:
- Tarifas más baratas durante horas valle.
- Cargadores inteligentes.
- Programación automática de la recarga.
- Baterías instaladas en estaciones de alta potencia.
- Refuerzo de transformadores y líneas eléctricas.
- Sistemas de carga bidireccional.
- Nueva generación eléctrica flexible.
Por tanto, el problema no es solamente producir más electricidad, sino administrarla correctamente.
La carga rápida sí puede generar picos importantes
Los cargadores domésticos suelen operar con potencias mucho menores que las estaciones ultrarrápidas.
Una estación con varios cargadores de 150, 300 o más kilovatios puede exigir una potencia comparable con la de una instalación comercial o industrial, especialmente cuando todos sus puntos están ocupados.
La Agencia Internacional de Energía considera que combinar estaciones de gran potencia con baterías estacionarias puede ayudar a disminuir los picos y acelerar su instalación en lugares donde la conexión eléctrica es limitada.
Por ello, las necesidades no serán iguales en todos los lugares. Algunas redes podrán absorber la demanda con pocos cambios, mientras que otras necesitarán nuevos transformadores, almacenamiento o líneas de mayor capacidad.
¿Qué es Natrium?
Natrium es una tecnología energética desarrollada por TerraPower.
Su diseño combina dos componentes principales:
- Un reactor nuclear rápido refrigerado por sodio líquido.
- Un sistema de almacenamiento térmico basado en sales fundidas.
El reactor tendrá una potencia eléctrica base de 345 megavatios. El sistema térmico podrá elevar la producción hasta aproximadamente 500 megavatios durante más de cinco horas cuando exista una demanda elevada.
La diferencia entre ambos niveles es de unos 155 megavatios de potencia adicional.
Esa energía podría utilizarse para atender hogares, industrias, centros de datos, sistemas de climatización o estaciones de carga, dependiendo de las necesidades de la red.
Natrium no almacena electricidad directamente
Una característica importante es que Natrium no funciona como una gigantesca batería de ion-litio.
El sistema almacena calor en sales fundidas.
El reactor genera energía térmica de manera estable. Cuando la demanda es baja, una parte del calor puede conservarse en tanques separados del reactor.
Cuando aumenta el consumo, ese calor se utiliza para generar más vapor y producir electricidad adicional mediante una turbina.
La Comisión Reguladora Nuclear estadounidense describe estos tanques de sales fundidas como una función de almacenamiento integrada al sistema convencional de generación eléctrica de la central.
¿Podría cargar miles de vehículos eléctricos?
En términos energéticos, sí podría contribuir a la carga de miles de automóviles, pero la cifra depende de numerosas variables.
Entre ellas se encuentran:
- El tamaño de las baterías.
- El porcentaje que necesita recuperar cada coche.
- La potencia de los cargadores.
- La duración del periodo de máxima producción.
- Las pérdidas de transmisión y recarga.
- El resto de la demanda conectada a la red.
El aumento de 345 a 500 megavatios permitiría alimentar, en teoría, más de mil cargadores de 150 kilovatios funcionando simultáneamente, antes de considerar pérdidas y otros consumos.
Si se analiza toda la energía entregada durante más de cinco horas, podría equivaler a la recarga de muchos miles de vehículos. Sin embargo, sería incorrecto afirmar que toda la capacidad adicional estará reservada para automóviles.
Natrium venderá electricidad a la red y serán los operadores quienes determinen cómo se distribuye entre viviendas, negocios, industrias, centros de datos y transporte eléctrico.
¿Por qué utilizar sodio líquido?
Los reactores nucleares convencionales utilizan habitualmente agua como refrigerante.
Natrium empleará sodio líquido para transportar el calor producido por el reactor.
El sodio puede operar a temperaturas elevadas sin requerir las presiones extremadamente altas utilizadas en algunos sistemas refrigerados por agua. TerraPower señala que su diseño funciona a baja presión o cerca de la presión atmosférica.
Esto permite producir calor a alta temperatura y facilita su integración con el almacenamiento térmico.
Sin embargo, utilizar sodio también presenta desafíos.
El sodio líquido reacciona intensamente con el agua y puede incendiarse al entrar en contacto con el aire. Por ello, el diseño requiere barreras, sistemas de detección y protocolos específicos.
Decir que esta tecnología elimina todo riesgo de explosión sería una exageración. Reduce algunos peligros asociados con sistemas de alta presión, pero introduce otros que deben gestionarse mediante ingeniería y regulación nuclear.
La primera planta estará en Wyoming
El primer proyecto comercial de Natrium se construye cerca de Kemmerer, Wyoming, junto a una central de carbón que se encuentra en proceso de retiro.
La ubicación busca aprovechar parte de la infraestructura eléctrica existente y conservar actividad económica y empleos en una comunidad históricamente vinculada a la producción energética.
El Departamento de Energía estadounidense identifica el proyecto como una planta de 345 megavatios netos diseñada para operar de manera flexible en una red con una presencia creciente de energías renovables.
TerraPower comenzó previamente trabajos no nucleares y de preparación. Después de recibir la autorización correspondiente, inició en abril de 2026 la construcción a escala completa de la planta avanzada.
La NRC ya concedió el permiso de construcción
La Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos concedió en marzo de 2026 el permiso de construcción para la central de Kemmerer.
Se trata del primer permiso de este tipo otorgado por la NRC a un reactor comercial que no utiliza la tecnología tradicional de agua ligera.
La revisión de seguridad había concluido en diciembre de 2025 sin identificar problemas que impidieran conceder la autorización.
El permiso permite construir las estructuras nucleares, pero la central necesitará también una licencia de operación antes de poder cargar combustible y producir electricidad comercialmente.
Por ello, recibir el permiso de construcción no significa que el reactor ya esté funcionando.
¿Estará listo en 2030?
TerraPower busca poner en servicio la primera unidad durante esta década, pero los calendarios de proyectos nucleares avanzados pueden modificarse.
La construcción depende de factores como:
- Disponibilidad del combustible.
- Fabricación de componentes especializados.
- Revisiones regulatorias adicionales.
- Pruebas de seguridad.
- Desarrollo de proveedores.
- Obtención de la licencia de operación.
Por tanto, 2030 debe considerarse una meta del proyecto y no una fecha completamente garantizada.
Meta respalda nuevos reactores Natrium
El interés por esta tecnología no se limita a los vehículos eléctricos.
En enero de 2026, Meta anunció un acuerdo con TerraPower para apoyar el desarrollo de dos nuevas unidades Natrium, capaces de proporcionar conjuntamente hasta 690 megavatios de potencia firme.
La compañía también obtuvo derechos relacionados con la energía de hasta seis unidades adicionales, cuya capacidad base conjunta podría alcanzar 2.1 gigavatios.
Las dos primeras unidades adicionales podrían comenzar a entregar energía desde 2032, mientras que las otras seis tienen como objetivo 2035.
Esto no significa que Meta haya comprado ocho reactores ya construidos. El acuerdo respalda las primeras actividades de desarrollo de dos unidades y contempla opciones o derechos energéticos sobre seis más.
El interés de Meta está relacionado principalmente con la enorme demanda eléctrica de sus centros de datos y sistemas de inteligencia artificial.
Los coches eléctricos compiten con nuevos grandes consumidores
La electrificación del transporte no es la única fuente de crecimiento de la demanda.
Las redes también deben prepararse para:
- Centros de datos.
- Inteligencia artificial.
- Bombas de calor.
- Nuevas fábricas.
- Producción de hidrógeno.
- Electrificación industrial.
- Sistemas de climatización durante olas de calor.
En este contexto, una central flexible puede ayudar a responder a varios tipos de consumo, no únicamente a la recarga automotriz.
El almacenamiento térmico de Natrium busca permitir que el reactor produzca de manera estable y que la turbina responda con mayor rapidez cuando la electricidad tenga más valor o sea más necesaria.
¿Puede combinarse con energía solar y eólica?
Una de las ventajas propuestas para Natrium es su capacidad de complementar fuentes renovables variables.
Cuando existe abundante producción solar o eólica, la central puede mantener estable la generación térmica y almacenar parte del calor en lugar de enviar toda su capacidad a la red.
Posteriormente, puede aumentar su producción eléctrica cuando disminuye el viento, desaparece la luz solar o crece la demanda.
TerraPower sostiene que esta configuración permite integrar mejor las energías renovables y aumentar rápidamente la producción durante los picos.
Esto no significa que las renovables sean incapaces de alimentar vehículos eléctricos. La combinación de generación solar, eólica, hidroeléctrica, baterías, redes interconectadas y carga inteligente también puede cubrir una parte importante de la demanda.
Natrium representa una opción adicional dentro de una estrategia energética más amplia.
La carga inteligente puede ser tan importante como construir centrales
Generar más energía es solamente una parte de la solución.
Los cargadores inteligentes pueden retrasar o reducir temporalmente la potencia de la recarga sin afectar la movilidad del usuario.
Por ejemplo, un automóvil conectado a las 19:00 horas puede esperar hasta la madrugada para completar su batería, siempre que esté listo antes de que su propietario salga.
El Departamento de Energía explica que la gestión inteligente permite repartir la recarga, evitar picos y aprovechar mejor la energía renovable disponible.
En el futuro, la tecnología de carga bidireccional también podría permitir que algunos vehículos devuelvan electricidad a la red durante una emergencia o un periodo de alta demanda.
¿Es la red el mayor problema del coche eléctrico?
La red eléctrica es uno de los principales desafíos, pero no necesariamente el único ni el más grave en todos los países.
La transición también depende de:
- Precio de los automóviles.
- Disponibilidad de cargadores.
- Acceso a recarga en edificios.
- Producción de baterías.
- Materias primas.
- Permisos para infraestructura.
- Capacidad de generación.
- Modernización de redes locales.
- Hábitos de los usuarios.
Además, el impacto será muy diferente según la región.
Una ciudad con infraestructura antigua, alta densidad y numerosos cargadores rápidos puede requerir inversiones importantes. Otra zona con capacidad disponible y recarga programada podría integrar muchos vehículos sin grandes problemas.
Natrium no salvará por sí solo al coche eléctrico
Presentar el reactor de Bill Gates como una tecnología creada para “salvar” al vehículo eléctrico simplifica demasiado el proyecto.
Natrium no resolverá por sí solo las limitaciones de la red ni evitará todas las sobrecargas locales.
Una gran central puede aumentar la electricidad disponible en el sistema, pero no sustituye los transformadores, cables, subestaciones y puntos de carga necesarios para llevarla hasta cada vehículo.
Su principal aportación sería proporcionar energía firme y flexible, capaz de responder cuando la demanda aumenta o la producción renovable disminuye.
La solución completa requerirá una combinación de:
- Nueva generación eléctrica.
- Almacenamiento.
- Redes reforzadas.
- Recarga inteligente.
- Tarifas dinámicas.
- Energías renovables.
- Centrales firmes y flexibles.
- Participación de los propios vehículos.
Una central pensada para una red más exigente
El reactor Natrium representa una de las propuestas nucleares más ambiciosas de los últimos años.
Su combinación de 345 megavatios de potencia base y almacenamiento térmico para alcanzar aproximadamente 500 megavatios durante más de cinco horas busca adaptar la generación nuclear a una red cada vez más variable y exigente.
Puede contribuir a la recarga de miles de vehículos eléctricos, pero también deberá atender hogares, industrias y centros de datos.
La innovación más importante no consiste en que Bill Gates haya construido una central exclusiva para automóviles, sino en intentar que una planta nuclear pueda guardar calor y ajustar su producción a las necesidades reales del sistema.
En un futuro con millones de coches eléctricos, energías renovables y una creciente demanda de inteligencia artificial, esa flexibilidad podría ser tan importante como la cantidad total de electricidad producida.
