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El béisbol infantil mexicano volvió a brillar en el escenario internacional. La Liga Mandarina de Nuevo León, representante de México, se proclamó campeona del Mundial Pony U11 al derrotar 2-0 a Placentia, California, en la gran final disputada en Virginia, Estados Unidos.
Con una destacada actuación colectiva, el equipo regiomontano levantó el título tras un torneo prácticamente perfecto.
Un camino impecable hacia el campeonato
La Liga Mandarina superó una exigente ruta para llegar al campeonato.
Durante el torneo dejó en el camino a República Dominicana, Laredo, Bronx y finalmente a Placentia, California, consolidándose como el mejor equipo de la competencia.
Iker Robledo fue la gran figura
El protagonista de la final fue Iker Robledo, quien lanzó una blanqueada para asegurar el triunfo de México y fue reconocido como el Mejor Pitcher del torneo.
Su dominio desde la lomita fue clave para que la novena mexicana mantuviera el control del partido decisivo.
Un pitcheo casi perfecto
El éxito de la Liga Mandarina no solo pasó por el talento individual, sino también por el extraordinario trabajo de todo su cuerpo de lanzadores.
En cuatro partidos, el pitcheo mexicano permitió apenas dos carreras, una muestra del nivel con el que enfrentó a las mejores novenas del torneo.
Nuevo León celebra un título mundial
La conquista del Mundial Pony U11 representa un logro histórico para la Liga Mandarina de Nuevo León y un motivo de orgullo para el béisbol mexicano.
El campeonato confirma el gran trabajo que se realiza en las ligas infantiles del país y demuestra que las nuevas generaciones continúan posicionando a México entre las potencias del béisbol juvenil a nivel internacional.
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