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Después del drama de Novak Djokovic, el Abierto de Estados Unidos recibió el lunes a sus vigentes campeones con un triunfo de Aryna Sabalenka antes del esperado regreso a las pistas de Carlos Alcaraz.
El español, en otras circunstancias, sería favorito incontestable al último trofeo de Grand Slam del año ante la ausencia del italiano Jannik Sinner, el número uno mundial, por una lesión de rodilla.
Esta vez, sin embargo, Carlitos se presentaba a la defensa del título en Nueva York sin haber empuñado la raqueta en 139 largos días, desde la lesión de muñeca que le obligó a retirarse en Barcelona.
El desafío de repetir título en Flushing Meadows ya es momumental en sí mismo. Sólo un hombre, Roger Federer, ha revalidado trofeo en este siglo, con cinco asombrosas victorias seguidas entre 2004 y 2008.
Pero Alcaraz, tras dolorosas ausencias en Roland Garros y Wimbledon, está hambriento por volver a la competición y retomar su sensacional racha de 14 de partidos ganados en Grand Slams.
Con ella triunfó el año pasado en Nueva York y el pasado febrero en el Abierto de Australia, erigiéndose en el tenista más joven en poseer los cuatro títulos grandes.
Sobre la pista central Arthur Ashe, en una soleada tarde neoyorquina, le esperaba el ruso Roman Safiullin, un rival que ya sabe cómo ganar al español.
Número 99 de la ATP, Safiullin tiene un registro de 1-1 con Alcaraz y ahora quiere ser el primero en batirlo en una primera ronda de Grand Slam.
De conseguirlo, el murciano tomaría la puerta de salida que Djokovic abrió la noche del domingo, cuando perdió por primera vez en un debut en el US Open a manos del argentino Mariano Navone.
Por la rapidez y la forma de su caída, quebrado física y mentalmente, el tenis teme no volver a ver una versión competitivo del más voraz de los tenistas en un gran escenario.
A sus 39 años el serbio ensombreció aún más sus aspiraciones de alcanzar el soñado título 25 de Grand Slam y dejó al US Open sin uno de los grandes aspirantes al trono de Alcaraz.
La Armada local
El programa de la segunda jornada en Flushing Meadows estaba especialmente recargado debido a la suspensión de numerosos partidos en la tarde del domingo por la lluvia.
El argentino Thiago Tirante, verdugo de Djokovic este mes en el Masters 1000 de Cincinnati, no logró remontar la desventaja que tenía en el quinto set ante el francés Adrian Mannarino, que se impuso por 4-6, 3-6, 6-3, 6-3 y 6-3.
El francés Arthur Fils se estrenaba en el primer turno ante el griego Stefanos Tsitsipas con la intención de probar que puede entrar en la baraja de candidatos tras su victoria en Cincinnati.
También emprendían camino algunas de las figuras del tenis estadounidense que sueñan con dejar el trofeo en casa por primera vez desde 2003.
Entre ellos, junto a Ben Shelton y Frances Tiafoe, también estará Brandon Nakashima, revelación de esta gira norteamericana de pista rápida, que se medirá con el argentino Sebastián Baez.
Por el tenis sudamericano entraban en acción los chilenos Alejandro Tabilo y Tomás Barrios, frente al alemán Yannick Hanfmann y el belga Alexander Blockx.
Sabalenka puede con Osorio
En la rama femenina los focos apuntaron a la vigente bicampeona, Aryna Sabalenka, que pasó la primera prueba con un solvente triunfo ante la colombiana Camila Osorio.
La número uno mundial superó a Osorio (59º) por 6-2 y 6-4 en el primer duelo en la pista central.
«Significa mucho estar de vuelta y tener la oportunidad del tricampeonato», se felicitó Sabalenka, que acude bajo presión al último Grand Slam del año.
La bielorrusa se encuentra inmersa en un bajón de juego desde su doblete de principios de año en Indian Wells y Miami y tiene mucho que perder en su feudo de Nueva York, donde ha llegado a las últimas tres finales.
Su liderato de la WTA, que se acerca a las 100 semanas, está al alcance de varias jugadoras, principalmente Elena Rybakina.
La kazaja puede asaltar la cima si avanza a las semifinales sin que Sabalenka pueda hacer nada para impedirlo.
La bielorrusa sí puede agrandar su legado en el torneo con un tercer título seguido que nadie logra desde Serena Williams (2012-2014), comenzando por el triunfo ante Osorio, quien plantó cara en el segundo set a la campeona.
Compitiendo por primera vez en la mayor pista del mundo, el juego de la colombiana fue ganando confianza hasta avanzarse 3-2 y tener dos pelotas de break.
Sabalenka se mantuvo en pie y finiquitó el pulso en una hora y 27 minutos de juego para citarse ahora con la rusa Polina Iatcenko.
