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Organizaciones civiles denunciaron ante Cofepris que algunos productos dirigidos a niñas, niños y adolescentes podrían contener altos niveles de azúcar y, pese a ello, comercializarse sin sellos frontales de advertencia.
El señalamiento surgió de un análisis realizado por El Poder del Consumidor y la Alianza por la Salud Alimentaria, que revisó 31 productos como jugos, néctares, leches saborizadas, yogures, bebidas endulzadas y gelatinas.
Uno de los casos destacados fue Del Valle Junior sabor manzana, que, según el análisis, contiene el equivalente a 13 cucharaditas de azúcar por 500 mililitros, frente a las 10 cucharaditas atribuidas a la misma cantidad de Coca-Cola Original.
Las organizaciones sostienen que algunos de estos productos utilizan ingredientes o formulaciones que les permiten comercializarse sin advertencias frontales, pese a que consideran que deberían incluirlas.
¿Cómo podrían evitar los sellos de advertencia?
La controversia se concentra en la forma de contabilizar los azúcares presentes en jugos, pulpas, concentrados y jugos reconstituidos de fruta.
De acuerdo con las organizaciones, cuando estos ingredientes son utilizados para endulzar un producto deberían contabilizarse como azúcares libres conforme a los criterios de etiquetado.
Por ello consideran que algunos productos tendrían que mostrar advertencias como “Exceso de azúcares” y “Exceso de calorías”.
El señalamiento cobra relevancia debido a que varios de estos alimentos y bebidas utilizan empaques con personajes, colores, juegos, códigos QR y mensajes relacionados con la lonchera o el regreso a clases.
Alertan sobre productos dirigidos a menores
El estudio también analizó leches saborizadas, yogures, bebidas y postres que recurren a ingredientes como alulosa, inulina, lactasa, colorantes y saborizantes.
Las organizaciones señalaron que el 70% de las leches y yogures estudiados contenían lactasa, mientras que las bebidas y postres revisados utilizaban alulosa o inulina.
También reportaron la presencia de colorantes como amarillo 5 y 6, rojo 40, azul 1 y caramelo IV.
Ante este panorama, solicitaron aplicar un principio precautorio para determinar qué productos son apropiados para el consumo habitual de menores dentro de las escuelas.
Presentan denuncia ante Cofepris
La denuncia busca que Cofepris revise si los productos cumplen correctamente con la NOM-051, particularmente en la declaración de azúcares añadidos y libres.
También solicita que la autoridad determine si deben colocarse sellos de advertencia, investigue la publicidad dirigida a menores y, en caso de encontrar incumplimientos, aplique las sanciones correspondientes.
Las organizaciones pidieron además la creación de un listado de productos o ingredientes que no sean recomendables para el consumo habitual de estudiantes.
El tema adquiere especial importancia con los lineamientos escolares que restringen la venta de productos con sellos de advertencia dentro de los planteles.
Por ahora, los señalamientos forman parte de una denuncia presentada ante la autoridad sanitaria. Será Cofepris la encargada de verificar si los productos señalados efectivamente incumplen las disposiciones mexicanas de etiquetado y comercialización.
