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China rechazó las acusaciones de Estados Unidos de que empresas tecnológicas del país asiático estarían copiando de manera sistemática las capacidades de modelos estadounidenses de inteligencia artificial, en medio de la creciente competencia entre ambas potencias por dominar esta tecnología.
Pekín calificó los señalamientos de Washington como “infundados” y acusó al gobierno estadounidense de utilizar el argumento del supuesto robo tecnológico para intentar proteger a su propia industria.
La disputa ocurre antes de una reunión prevista entre el presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, en la que la inteligencia artificial podría convertirse en uno de los principales temas de discusión.
Estados Unidos acusa a empresas chinas de copiar modelos de IA
La agencia de ciberdefensa estadounidense señaló a diferentes compañías chinas por presuntamente utilizar una técnica conocida como destilación de modelos de inteligencia artificial.
Este procedimiento permite entrenar un modelo para que reproduzca parte del comportamiento o las capacidades de otro sistema más grande y avanzado.
Aunque distintas variantes de esta técnica son utilizadas dentro de la industria de la IA, Washington sostiene que algunas empresas chinas habrían recurrido a millones de consultas e intercambios con modelos estadounidenses para extraer sus capacidades a gran escala.
Entre las compañías señaladas aparecen DeepSeek, Moonshot AI, Alibaba, MiniMax, StepFun y Z.AI.
Según las acusaciones estadounidenses, estas empresas habrían buscado obtener capacidades desarrolladas por compañías como OpenAI, Anthropic, Google y xAI.
China acusa a Estados Unidos de buscar un monopolio
El Ministerio de Comercio de China respondió asegurando que las acusaciones representan un “claro ejemplo de doble rasero”.
Pekín sostuvo que Washington utiliza el combate contra la destilación como argumento para limitar el desarrollo de competidores extranjeros.
“Estas prácticas estadounidenses ilustran perfectamente una estrategia que, bajo el pretexto de combatir la destilación, busca en realidad instaurar un monopolio industrial”, señaló el gobierno chino.
China también ha formulado acusaciones similares contra Estados Unidos. En julio, Pekín señaló que sistemas estadounidenses de inteligencia artificial habrían utilizado ejemplos y contenidos chinos durante sus procesos de entrenamiento.
La IA aumenta la tensión tecnológica entre China y Estados Unidos
La disputa ocurre mientras empresas chinas consiguen una presencia cada vez mayor en el mercado internacional de inteligencia artificial.
Modelos desarrollados en China han llamado la atención por ofrecer capacidades competitivas a costos inferiores frente a algunos sistemas estadounidenses.
El avance ha aumentado la presión sobre Estados Unidos para mantener su liderazgo tecnológico mientras intenta limitar el acceso chino a determinadas tecnologías avanzadas.
La inteligencia artificial se suma así a otras áreas estratégicas de competencia entre ambos países, como los semiconductores, centros de datos y tecnologías de cómputo avanzado.
Las nuevas acusaciones muestran que la disputa ya no se limita únicamente a quién desarrolla los modelos más potentes, sino también a cómo se entrenan, qué información utilizan y hasta dónde puede considerarse legítimo aprender de las capacidades de sistemas desarrollados por competidores.
