Dos cables de telecomunicaciones entre Finlandia y Estonia, dañados el día de Navidad en el mar Báltico en un presunto sabotaje que afectó a varios cables submarinos, fueron reparados, anunció el lunes el operador Elisa.
«Las reparaciones tuvieron lugar hoy», dijo a la AFP el responsable de la seguridad de Elisa, Jaakko Wallenius.
Las autoridades finlandesas investigan desde el 26 de diciembre el supuesto sabotaje, que creen que fue provocado por el petrolero «Eagle S», sospechoso de formar parte de una «flota fantasma» de naves que ayudan a Rusia a eludir las sanciones a su sector petrolero. .
La acción dañó a cuatro cables de telecomunicaciones y un cable eléctrico (EstLink 2).
«Hay pruebas convincentes de la presencia del Eagle S en el lugar» donde los cables fueron cortados, precisó Wallenius, quien subrayó que la investigación aún estaba en curso, lo que le impidió pronunciarse con certeza sobre la responsabilidad.
«Los cables fueron cortados de tal manera que parece un corte provocado por un ancla», precisó.
El petrolero «Eagle S», con bandera de las Islas Cook y procedente de un puerto ruso, fue abordado y se encuentra ahora en las costas de Porkkala, a unos 30 kilómetros de Helsinki. Ocho de sus marineros tienen prohibido abandonar el territorio finlandés.
