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Alemania puso fin a más de una década de presencia militar en Irak con la salida de los últimos 28 integrantes de la Bundeswehr que permanecían en Erbil, en la región del Kurdistán iraquí.
La presencia militar alemana concluyó oficialmente el 30 de septiembre de 2026, mientras que el último contingente regresó a Alemania un día después.
Los militares entregaron el campamento utilizado por la Bundeswehr en Erbil a las autoridades iraquíes antes de abandonar el país.
¿Por qué había tropas alemanas en Irak?
La participación alemana comenzó en febrero de 2015, en el contexto de las operaciones internacionales contra Estado Islámico.
El contingente estuvo compuesto principalmente por personal dedicado a labores de asesoramiento, atención médica, tecnologías de la información y funciones de Estado Mayor.
Alemania también participó en tareas de capacitación y apoyo a las fuerzas de seguridad iraquíes y a los peshmerga del Kurdistán.
La misión buscaba contribuir a que las fuerzas locales desarrollaran capacidades para asumir progresivamente la seguridad del territorio.
Los últimos 28 militares abandonaron Erbil
La Bundeswehr informó que los últimos 28 integrantes de su contingente entregaron el campamento militar de Erbil al Gobierno iraquí y posteriormente abandonaron el país.
Con su salida terminó la presencia militar operativa de Alemania en territorio iraquí después de aproximadamente once años.
La excepción es el personal relacionado con el agregado militar que permanece en la Embajada de Alemania en Bagdad.
Los últimos militares regresaron el 1 de octubre a la base aérea de Wunstorf, cerca de Hannover, donde fueron recibidos por autoridades y familiares.
Irak solicitó el fin de la presencia militar
La retirada se produjo a petición del Gobierno iraquí y dentro del proceso para concluir la misión de la coalición internacional contra Estado Islámico en el país.
El secretario de Estado del Ministerio de Defensa alemán, Nils Hilmer, señaló que Berlín respeta la decisión de Irak de asumir plenamente la responsabilidad de su seguridad.
Sin embargo, el final de la misión militar no significa necesariamente el término de la cooperación entre ambos países.
Alemania trabaja en nuevas modalidades de colaboración con las fuerzas armadas y de seguridad iraquíes, así como con los peshmerga de la región del Kurdistán.
La situación de seguridad complicó la retirada
Los últimos meses de la misión estuvieron marcados por un entorno de seguridad tenso en Erbil.
Desde marzo se habían registrado ataques en diferentes puntos de la región, incluidos incidentes contra la base aérea donde permanecía buena parte del contingente alemán.
Esta situación obligó a realizar ajustes durante la preparación de la retirada.
A pesar de esas condiciones, Alemania completó finalmente la salida del personal y la entrega de las instalaciones.
Termina una misión iniciada contra Estado Islámico
La presencia alemana en Irak comenzó cuando Estado Islámico controlaba amplias zonas del territorio iraquí y sirio.
Durante los años siguientes, la coalición internacional apoyó a las fuerzas iraquíes y kurdas mediante entrenamiento, asesoramiento, inteligencia y otras capacidades militares.
La Bundeswehr considera que su participación contribuyó a fortalecer las capacidades de las fuerzas locales para enfrentar a la organización extremista y asumir mayores responsabilidades de seguridad.
La retirada alemana forma parte de un proceso más amplio de salida de las fuerzas pertenecientes a la coalición internacional.
Alemania mantendrá cooperación con Irak
Aunque las tropas alemanas abandonaron Erbil, Berlín ha manifestado su intención de mantener vínculos de cooperación con Irak y la región del Kurdistán.
Las futuras relaciones de seguridad podrán desarrollarse mediante mecanismos diferentes a la misión militar que operó desde 2015.
Con la salida de los últimos 28 militares, Alemania cierra un capítulo de once años de presencia de la Bundeswehr en Irak, mientras las autoridades iraquíes asumen una mayor responsabilidad sobre la seguridad del país.

