La misión Artemis II inició su regreso a la Tierra tras completar un sobrevuelo tripulado alrededor de la Luna, marcando un avance en la exploración espacial.
Durante el trayecto, la cápsula Orión atravesó la cara oculta del satélite natural, lo que provocó un periodo de incomunicación de aproximadamente 40 minutos, conocido como “silencio de radio”.
La fase final del viaje contempla una reentrada a la atmósfera terrestre, considerada uno de los momentos más críticos de la misión, antes de realizar un amerizaje en el océano Pacífico.
Este regreso representa un paso clave en los planes de exploración lunar de la NASA, que busca sentar las bases para futuras misiones tripuladas y el eventual retorno humano a la superficie de la Luna.
Autoridades destacaron que la misión rompe récords de distancia para vuelos tripulados y refuerza el desarrollo de nuevas tecnologías espaciales.
