En un giro diplomático significativo, Australia decidió expulsar al embajador iraní, Ahmad Sadeghi, luego de que investigaciones señalaran la implicación de servicios de inteligencia de Irán en ataques antisemitas ocurridos a finales de 2024.
Según el reporte de la Organización de Seguridad e Inteligencia Australiana (ASIO), los ataques incluyeron un incendio intencionado en la sinagoga Adass Israel de Melbourne y otro contra una compañía de comida kosher en Sydney. Las autoridades locales detuvieron a un sospechoso vinculado al ataque en Sydney y presentaron cargos contra otros dos hombres por el incidente en la sinagoga; todos ellos ciudadanos australianos.
A pesar de estas detenciones, el primer ministro australiano señaló que la evidencia recabada por la ASIO indica que Teherán estuvo detrás de ambos ataques, lo que motivó la medida de expulsión y marcó un enfriamiento en las relaciones bilaterales entre Australia e Irán.
Este paso refleja la postura firme de Australia en la protección de sus comunidades y la defensa contra acciones externas que amenacen la seguridad y la convivencia en su territorio.
