Australia y Japón reforzaron su colaboración militar con un enfoque en modernizar sus flotas navales frente a la creciente influencia de China en la región Asia-Pacífico. El ministro de Defensa australiano, Richard Marles, realizó una visita a la fragata japonesa JS Mikuma, modelo que Australia eligió para reemplazar su envejecida flota de buques clase ANZAC.
El encuentro con el ministro de Defensa japonés, Gen Nakatani, destacó la intención de ambos países de acelerar los procesos de adquisición de las nuevas fragatas clase Mogami, construidas por Mitsubishi Heavy Industries. Esta decisión no solo representa un paso estratégico para la Marina australiana, sino también un impulso para la industria de defensa japonesa, que había enfrentado retos en contratos internacionales en años anteriores.
La modernización de la flota incluye la incorporación de buques con capacidades avanzadas en vigilancia, defensa y operaciones de largo alcance, lo que permitirá a Australia y Japón responder de manera más efectiva a posibles riesgos regionales. La coordinación entre ambos gobiernos contempla no solo la adquisición de naves, sino también el entrenamiento conjunto, el intercambio tecnológico y la planificación de ejercicios militares compartidos.
Con este acercamiento, ambos países buscan consolidar una relación bilateral más sólida en defensa, asegurando que sus fuerzas navales estén mejor preparadas ante cambios en el entorno estratégico de la región. La cooperación se percibe como un esfuerzo de largo plazo que combina seguridad, desarrollo industrial y fortalecimiento de alianzas internacionales.
