Brasil aseguró este miércoles que habrá hospedaje «para todos» durante la COP30 y ofreció «precios asequibles» para las delegaciones de los países en desarrollo, en respuesta a críticas por los costos del alojamiento durante el evento.
Por decisión de Brasil, que preside este año la cumbre climática más importante de la ONU, la COP se celebrará por primera vez en la Amazonía, en Belém, una ciudad 1,3 millones de habitantes sin mayor capacidad hotelera.
«Vamos a tener hospedajes suficientes para todos, no tengan duda de eso. Solo necesitamos hallar valores adecuados para cada público», dijo a periodistas el secretario para la COP30, Valter Correia.
El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva habilitó una plataforma virtual donde las delegaciones de un grupo de 98 «países en desarrollo y países insulares» tienen acceso a 1.500 alojamientos por un precio de hasta 220 dólares por noche, detallaron los organizadores del evento, que tendrá lugar entre 10 y el 21 de noviembre.
«Estamos garantizando que todos (los países en desarrollo) puedan venir a precios asequibles, en condiciones que puedan traer a sus negociadores», explicó Correia.
Representantes de los demás países podrán reservar otros 1.000 cuartos en esta plataforma a un valor de hasta 600 dólares por noche, detalló el secretario.
Según el funcionario, el gobierno está «en negociaciones con la red privada» para fijar «precios razonables» en los demás hospedajes.
A finales de junio, durante las reuniones preparatorias de la COP30, varios países expresaron preocupación por los elevados precios para hospedarse en Belém.
En los últimos meses algunos hoteles ofrecían habitaciones por 1.400 dólares la noche. En la plataforma de alojamientos Airbnb algunos excedían esa cifra, comprobó la AFP.
Son necesarios unos 20.000 cuartos para todas las delegaciones. Los organizadores ya «identificaron» unas 30.000 habitaciones (incluidas 3.900 cabinas en dos cruceros) para cubrir esta demanda y la de las organizaciones de la sociedad civil que participarán, según el secretario Correia.
Fuera de cruceros, hoteles y residencias particulares, los organizadores adaptarán universidades y escuelas.
Correia reafirmó que el evento tendrá lugar en Belém, a pesar de pedidos de algunos países para trasladarlo a una ciudad mayor.
«Quien define eso somos nosotros, y el presidente Lula ya decidió que será en Belém y será en Belém», dijo el secretario.
