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La tensión comercial entre Canadá y Estados Unidos volvió a aumentar después de que el presidente Donald Trump anunciara nuevos aranceles del 50% para una selección de productos canadienses.
El gobierno encabezado por Mark Carney acusó a Washington de incumplir los compromisos comerciales establecidos entre los países de Norteamérica y advirtió sobre las consecuencias económicas que podrían generar las medidas.
Trump anuncia nuevos aranceles contra Canadá
La administración estadounidense justificó los aranceles al señalar que Canadá mantiene prácticas discriminatorias contra productos provenientes de Estados Unidos.
Entre las principales diferencias comerciales se encuentran las relacionadas con el sector automotriz, los productos lácteos y las bebidas alcohólicas. Las nuevas tarifas afectarían aproximadamente al 5% de las exportaciones canadienses hacia Estados Unidos.
Canadá denuncia una posible violación comercial
Las autoridades canadienses sostienen que las nuevas medidas contradicen los acuerdos que durante años han regulado el comercio regional.
El gobierno de Canadá considera que los productos amparados por los compromisos comerciales de Norteamérica no deberían enfrentar este tipo de restricciones unilaterales.
La decisión también genera incertidumbre para empresas que dependen de las cadenas de suministro compartidas entre Canadá, Estados Unidos y México.
Mark Carney buscará negociar con Trump
A pesar del aumento de las tensiones, el primer ministro Mark Carney aseguró que buscará intensificar las conversaciones con Donald Trump.
El objetivo será alcanzar un acuerdo antes de que los nuevos aranceles entren plenamente en vigor y evitar que el conflicto afecte a más industrias y consumidores de ambos países.
Canadá no descarta tomar represalias
Carney advirtió que su gobierno mantiene abiertas todas las opciones y podría responder con medidas comerciales similares si las negociaciones no ofrecen resultados.
Varias provincias canadienses también han decidido mantener las restricciones a la venta de bebidas alcohólicas estadounidenses como respuesta a anteriores decisiones de Washington.
Crece el riesgo de una nueva disputa comercial
Los aranceles podrían elevar los costos para las empresas, alterar las cadenas de suministro y provocar aumentos de precios para los consumidores.
Las próximas semanas serán determinantes para conocer si ambos gobiernos consiguen una solución negociada o si el desacuerdo se convierte en una nueva guerra comercial entre dos de los principales socios económicos de Norteamérica.
