Científicos que trabajan en el Ártico han manifestado sentirse incómodos y preocupados por las condiciones actuales en Groenlandia, en un contexto marcado por tensiones políticas, interés estratégico internacional y cambios en el entorno de investigación.
De acuerdo con los testimonios recabados, algunos investigadores señalaron que el aumento de la atención geopolítica sobre Groenlandia ha generado un ambiente de mayor vigilancia y presión, lo que impacta en el desarrollo normal de los proyectos científicos.
Los especialistas indicaron que la investigación en la región es clave para el estudio del cambio climático, el deshielo y los ecosistemas polares, por lo que cualquier obstáculo a la labor científica podría afectar el monitoreo ambiental a largo plazo.
Asimismo, mencionaron que la cooperación internacional ha sido históricamente fundamental para la investigación en el Ártico, y advirtieron sobre los riesgos de que intereses externos interfieran en la autonomía académica y científica.
Las autoridades y centros de investigación continúan evaluando la situación, mientras los científicos reiteran la importancia de mantener un entorno seguro y estable para la investigación en una de las regiones más sensibles al cambio climático.
