El Campeonato Mundial de Boxeo 2025 en Liverpool sufrió un cambio inesperado para Francia, ya que cinco de sus principales representantes no pudieron competir por no cumplir con las recientes pruebas de verificación de sexo implementadas por World Boxing. La medida, anunciada como obligatoria para todas las competidoras, generó inconformidad entre varias atletas, quienes consideraron que la normativa afecta derechos fundamentales.
Las boxeadoras afectadas, Romane Moulai, Wassila Lkhadiri, Melissa Bounoua, Sthélyne Grosy y Maëlys Richol, no lograron completar los procedimientos dentro del plazo estipulado y, como resultado, quedaron fuera del torneo sin posibilidad de reintegrarse al equipo. Esta situación provocó críticas en el ámbito deportivo francés, donde la Federación Francesa de Boxeo expresó su sorpresa y preocupación, recordando que sus propias reglas internas prohíben este tipo de pruebas para proteger la integridad y el respeto hacia sus atletas.
El incidente refleja la tensión entre las nuevas regulaciones internacionales y los protocolos nacionales, generando debate sobre cómo equilibrar la seguridad y la equidad en el deporte con los derechos individuales de las deportistas. A pesar de las molestias, World Boxing mantiene firme la aplicación de la normativa, señalando que su objetivo es garantizar un marco competitivo uniforme para todos los participantes en la justa mundial.
