Al menos 203 personas murieron en la provincia de Sweida, en el sur de Siria, informó el martes el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que ofreció un balance actualizado tras varios días de enfrentamientos que desencadenaron el despliegue de las fuerzas gubernamentales.
Entre los muertos hay 92 miembros de la minoría drusa, 21 de ellos civiles «asesinados en ejecuciones sumarias por las fuerzas gubernamentales», según el OSDH, así como 93 miembros del personal de seguridad y 18 beduinos.
