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Cada vez que Corea del Norte anuncia un nuevo misil, una prueba militar o el fortalecimiento de su arsenal nuclear, surge la misma pregunta: ¿de dónde obtiene el dinero para sostener uno de los programas armamentísticos más costosos del mundo?
Aunque el país enfrenta fuertes sanciones internacionales y posee una economía relativamente pequeña, diversos informes de la ONU, agencias de inteligencia y especialistas coinciden en que el régimen de Kim Jong-un ha construido una red de ingresos legales e ilegales que le permite mantener el desarrollo de sus armas.
1. Ciberataques y robo de criptomonedas
Actualmente, una de las principales fuentes de financiamiento proviene del cibercrimen.
El caso más reciente ocurrió en 2026, cuando fueron robados cerca de 290 millones de dólares en criptomonedas tras un ataque contra la plataforma KelpDAO. Investigadores atribuyeron la operación al Lazarus Group, un grupo de hackers vinculado al gobierno norcoreano.
Según un informe de Naciones Unidas, Corea del Norte habría robado más de 3 mil millones de dólares en criptomonedas desde 2017, recursos que posteriormente serían utilizados para financiar programas militares y nucleares.
Los ataques suelen dirigirse contra:
- Plataformas de criptomonedas.
- Empresas tecnológicas.
- Bancos internacionales.
- Infraestructura financiera.
2. El comercio con China
Pese a las sanciones, China continúa siendo el principal socio comercial de Corea del Norte.
Diversos estudios estiman que entre el 70% y el 90% del comercio exterior norcoreano depende del mercado chino.
Este intercambio incluye alimentos, combustibles, materias primas y productos industriales que permiten mantener funcionando parte de la economía del país.
3. Venta internacional de armas
Otra importante fuente de ingresos es la exportación de armamento.
Informes del Consejo de Seguridad de la ONU han señalado que Corea del Norte ha vendido durante años:
- Misiles.
- Municiones.
- Cohetes.
- Tecnología militar.
- Equipamiento de defensa.
Las operaciones se realizan principalmente con intermediarios y compradores en Asia, África y Medio Oriente, muchas veces utilizando empresas pantalla para evadir las sanciones internacionales.
4. Mano de obra enviada al extranjero
Durante años, miles de ciudadanos norcoreanos trabajaron en países como China y Rusia bajo programas controlados por el Estado.
Gran parte de sus salarios era entregada directamente al gobierno de Pyongyang, convirtiéndose en una importante fuente de divisas extranjeras.
Aunque varias sanciones internacionales han buscado limitar esta práctica, analistas consideran que aún existen mecanismos para mantener parte de estos ingresos.
5. Actividades ilícitas
Diversos organismos internacionales también han vinculado al régimen con otras operaciones clandestinas, entre ellas:
- Producción y tráfico de drogas sintéticas.
- Falsificación de moneda extranjera.
- Fabricación de productos falsificados.
- Contrabando internacional.
Estas actividades permiten generar ingresos fuera del sistema financiero tradicional y dificultan el rastreo del dinero.
Un modelo diseñado para evadir sanciones
Especialistas consideran que el régimen ha diversificado sus fuentes de financiamiento para reducir el impacto de las sanciones económicas.
Hoy, el cibercrimen ocupa un lugar central dentro de esa estrategia. Los ataques informáticos requieren pocos recursos comparados con otras operaciones, generan enormes ganancias y permiten obtener divisas sin depender del comercio tradicional.
Mientras tanto, organismos como la ONU continúan advirtiendo que parte de esos recursos termina financiando el desarrollo de misiles balísticos, tecnología militar y el programa nuclear norcoreano, convirtiendo a los ciberataques en un componente clave de la estrategia económica y de defensa de Corea del Norte.
