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Corea del Norte lanzó una nueva crítica contra Estados Unidos y Japón por las recientes maniobras militares conjuntas realizadas en territorio japonés, calificándolas como un «ensayo para la guerra» y acusando a Tokio de incrementar sus ambiciones militares en Asia.
El gobierno de Pyongyang aseguró que estos ejercicios representan una amenaza para la estabilidad regional y advirtió sobre las consecuencias de lo que considera una creciente militarización de Japón.
Pyongyang acusa a Japón de buscar liderazgo militar en Asia
A través de un comunicado oficial, las autoridades norcoreanas calificaron las acciones de Japón como «temerarias» y señalaron que el país asiático busca convertirse en una potencia militar.
Según el gobierno de Kim Jong Un, Tokio aprovecha el contexto geopolítico actual para fortalecer sus capacidades militares bajo el argumento de contener amenazas regionales.
«Japón trata de convertirse en un gigante militar y cada vez oculta menos estos objetivos», señala el comunicado.
Además, Corea del Norte afirmó que los ensayos balísticos de largo alcance realizados durante los ejercicios tendrían como propósito prepararse para atacar a países vecinos.
Corea del Norte advierte sobre un posible «final trágico»
Las autoridades norcoreanas sostienen que Japón intenta consolidarse como uno de los principales actores militares de Asia.
«Buscan convertirse en el líder de Asia aprovechando la situación actual y la idea de contener a sus enemigos para cumplir con su ambición hegemónica», indicó el comunicado difundido por Pyongyang.
Asimismo, Corea del Norte advirtió que este tipo de acciones podrían provocar una mayor escalada de tensión en la región.
¿Qué son las maniobras «Dragón Resuelto»?
Los ejercicios militares conjuntos denominados «Dragón Resuelto» comenzaron el pasado 20 de junio y se desarrollan cerca de las islas japonesas de Okinawa y Kyushu, en el suroeste del país.
Las maniobras, organizadas por Estados Unidos y Japón, están programadas para concluir este martes y forman parte de la cooperación militar entre ambos aliados en la región del Indo-Pacífico.
Los ejercicios buscan fortalecer la coordinación operativa y la capacidad de respuesta ante posibles escenarios de seguridad, aunque Corea del Norte sostiene que representan una amenaza directa para su territorio y para la estabilidad regional.
