El Gran Premio de Singapur 2025 destapó una profunda crisis interna en Ferrari, que atraviesa una de sus peores rachas en la Fórmula 1, con 22 carreras consecutivas sin ganar. El equipo del Cavallino Rampante, tercero en el campeonato de constructores detrás de Mercedes y del campeón McLaren, vive un momento crítico tanto en lo técnico como en lo interno.
La última victoria de Ferrari data del 27 de octubre de 2024, cuando Carlos Sainz, hoy piloto de Williams, triunfó en México. Desde entonces, la escudería con sede en Maranello no ha logrado recuperar competitividad, y según La Gazzetta dello Sport, el panorama hacia 2026 “da miedo”, en referencia al nuevo reglamento técnico que podría agravar la brecha con sus rivales.
Lewis Hamilton, quien llegó a Ferrari para relanzar su carrera tras dejar Mercedes, acumula 18 carreras sin podio, el peor registro de su trayectoria. En Singapur fue superado por su compañero Charles Leclerc, en medio de un clima de frustración que también involucra al director Fred Vasseur.
Las explicaciones de Vasseur no han convencido dentro del equipo. Primero culpó al exdirector técnico Enrico Cardile por su salida a Aston Martin, y luego minimizó las diferencias con McLaren, pese a que Red Bull y Mercedes también obtuvieron victorias. En Singapur, atribuyó el mal resultado a los pilotos, evitando asumir las deficiencias del monoplaza SF-25.
De acuerdo con Corriere dello Sport, tras la clasificación en Marina Bay, Vasseur sostuvo una discusión “especialmente tensa” con el ingeniero Matteo Togninalli, mientras que en el área técnica crece el malestar hacia Leclerc por sus críticas públicas.
Con divisiones internas y un auto que no responde, Ferrari enfrenta un panorama incierto de cara al cambio de reglamento de 2026, donde podría poner en riesgo incluso su lugar en el top 3 de la Fórmula 1.
