En atención a una denuncia ciudadana recibida a través del 070, autoridades ambientales de Nuevo León realizaron una inspección en un establecimiento de Monterrey dedicado a la compra–venta de materiales reciclables y reciclaje de baterías automotrices.
La Secretaría de Medio Ambiente y la Procuraduría Ambiental, a través de la División Ambiental, acudieron al sitio con el objetivo de verificar el cumplimiento normativo y proteger los recursos naturales. Durante la visita, se detectaron diversas irregularidades graves, entre ellas la disposición indebida de residuos de manejo especial y peligroso, tanto dentro como fuera del inmueble.
El hallazgo más delicado fue el manejo inadecuado de un contenedor con más de mil litros de ácido sulfúrico, que derivó en un derrame. De acuerdo con las autoridades, el líquido corrosivo incluso salió del predio, lo que representa un riesgo para la población y el entorno. Este hecho fue precisamente el que motivó la denuncia inicial de los vecinos.
La Procuraduría Ambiental informó que se levantarán los procedimientos correspondientes para determinar las sanciones que enfrentará el establecimiento. Además, se buscará garantizar que la empresa corrija sus prácticas y se haga responsable de los posibles daños ocasionados.
