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Cada 28 de septiembre se conmemora el Día Mundial contra la Rabia, una fecha destinada a generar conciencia sobre la prevención de esta enfermedad y recordar la importancia de vacunar a los animales y buscar atención médica inmediatamente después de una posible exposición.
La rabia es una enfermedad viral zoonótica que afecta al sistema nervioso central. Aunque puede prevenirse, una vez que aparecen los síntomas clínicos es prácticamente 100% mortal, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La enfermedad está presente en más de 150 países y territorios y provoca alrededor de 59 mil muertes humanas al año.
¿Qué es la rabia y cómo se transmite?
La rabia es provocada por virus del género Lyssavirus y puede afectar a los mamíferos.
El virus se transmite principalmente mediante la saliva de un animal infectado, generalmente a través de mordeduras. También puede ocurrir por arañazos o cuando saliva infectada entra en contacto directo con mucosas o heridas abiertas.
Aunque diferentes mamíferos pueden transmitirla, los perros siguen siendo responsables de aproximadamente 99% de los casos de rabia humana transmitida por animales a nivel mundial, principalmente en regiones donde la enfermedad continúa circulando entre la población canina.
Dependiendo de la región, animales silvestres como murciélagos también pueden representar una fuente importante de exposición.
¿Cuánto tardan en aparecer los síntomas?
Los síntomas no suelen presentarse inmediatamente después de la exposición.
La OMS señala que el periodo de incubación normalmente se encuentra entre dos y tres meses, aunque puede variar desde aproximadamente una semana hasta un año dependiendo de factores como la localización de la herida y la cantidad de virus involucrada.
Entre los primeros síntomas pueden presentarse:
- fiebre;
- dolor de cabeza;
- debilidad o malestar general;
- dolor, hormigueo, ardor u otras sensaciones inusuales alrededor del sitio de la exposición.
Conforme el virus alcanza el sistema nervioso central, la enfermedad puede progresar rápidamente.
Rabia furiosa y rabia paralítica
La enfermedad puede manifestarse principalmente de dos formas.
La rabia furiosa puede producir hiperactividad, excitación, alucinaciones, problemas de coordinación, hidrofobia —miedo o reacción intensa asociada al intento de beber agua— y aerofobia.
La rabia paralítica, que representa alrededor del 20% de los casos humanos, generalmente evoluciona de manera diferente. Los músculos comienzan a paralizarse gradualmente, normalmente desde el sitio donde ocurrió la exposición, hasta que la persona puede entrar en coma.
En ambos casos, una vez desarrollados los síntomas clínicos, la enfermedad es prácticamente siempre mortal.
¿Cómo identificar posibles signos de rabia en animales?
Un animal infectado puede presentar cambios importantes en su comportamiento y condición física.
Entre los posibles signos se encuentran agresividad inusual, desorientación, dificultad para moverse, parálisis, salivación excesiva, problemas para tragar y cambios repentinos de conducta.
Sin embargo, no es recomendable intentar diagnosticar por cuenta propia a un animal ni acercarse a uno que se comporte de manera extraña.
Ante un animal silvestre o doméstico con comportamiento anormal, la recomendación es evitar el contacto y reportarlo a las autoridades sanitarias o de control animal correspondientes.
¿Qué hacer después de una mordedura o posible exposición?
Actuar rápidamente puede evitar que la infección avance.
La OMS recomienda lavar y enjuagar inmediatamente la herida durante aproximadamente 15 minutos con agua y jabón después de una mordedura, arañazo u otra posible exposición.
Después se debe acudir lo antes posible a una unidad de salud para que personal médico evalúe el riesgo.
Dependiendo del tipo de exposición y los antecedentes de vacunación, la profilaxis posexposición puede incluir vacunación antirrábica y, cuando corresponda, inmunoglobulina contra la rabia.
No se debe esperar a que aparezcan síntomas para buscar atención médica.
Vacunar a las mascotas es fundamental
La vacunación de perros y gatos constituye una de las principales herramientas para impedir que la enfermedad llegue a las personas.
Además de mantener actualizado el esquema de vacunación de las mascotas, se recomienda supervisarlas cuando se encuentran en exteriores y evitar su contacto con animales silvestres.
También es importante no tocar murciélagos u otros animales salvajes, incluso cuando parezcan heridos o enfermos.
En determinadas circunstancias, como actividades laborales de alto riesgo o viajes a regiones donde existe una elevada exposición a la rabia, profesionales de salud pueden recomendar vacunación preventiva.
¿Por qué se conmemora el 28 de septiembre?
El Día Mundial contra la Rabia se celebra desde 2007 y coincide con el aniversario de la muerte de Louis Pasteur, quien falleció el 28 de septiembre de 1895.
Pasteur, junto con sus colaboradores, desarrolló una de las primeras vacunas eficaces contra la rabia, convirtiéndose en una figura fundamental para la prevención de la enfermedad.
La conmemoración busca mantener la rabia dentro de la agenda internacional de salud pública y promover acciones coordinadas entre autoridades sanitarias, veterinarios, comunidades y organismos internacionales.
El objetivo mundial: cero muertes humanas por rabia canina para 2030
La estrategia internacional “Cero para el 30” busca alcanzar cero muertes humanas provocadas por rabia transmitida por perros para 2030.
El objetivo se basa en una estrategia de “Una sola salud”, que reconoce la relación entre la salud humana, animal y ambiental.
La vacunación masiva de perros es especialmente importante. La OMS señala que vacunar al menos al 70% de la población canina en zonas de riesgo puede interrumpir la transmisión y prevenir casos humanos.
México fue pionero en eliminar la rabia humana transmitida por perros
México consiguió un avance histórico en la lucha contra esta enfermedad.
En 2019, la OMS validó a México como el primer país del mundo en eliminar la rabia humana transmitida por perros como problema de salud pública.
La Organización Panamericana de la Salud atribuyó este resultado a décadas de campañas nacionales de vacunación canina, vigilancia epidemiológica, diagnóstico oportuno y disponibilidad de profilaxis para las personas expuestas.
Esto no significa que la rabia haya desaparecido completamente del territorio mexicano. El virus puede seguir circulando entre determinados animales silvestres, por lo que la vigilancia, vacunación y atención de posibles exposiciones continúan siendo necesarias.
Una enfermedad mortal que puede prevenirse
La rabia representa una situación particular dentro de las enfermedades infecciosas: es extremadamente peligrosa después de que aparecen los síntomas, pero existen herramientas eficaces para prevenirla antes de llegar a esa etapa.
Vacunar a perros y gatos, evitar el contacto con animales silvestres y recibir atención médica inmediata después de una posible exposición siguen siendo las principales medidas de prevención.
Este 28 de septiembre, el Día Mundial contra la Rabia recuerda que la información y la prevención pueden marcar una diferencia decisiva: ante una mordedura o exposición sospechosa, lavar la herida y acudir inmediatamente a una unidad de salud puede salvar una vida.

