Dos organizaciones de defensa de los derechos humanos denunciaron el jueves el «frenesí de ejecuciones» en Arabia Saudita, donde al menos 338 personas condenadas a muerte fueron ejecutadas en 2024, según un recuento de AFP basado en datos oficiales.
La organización británica Reprieve y la Organización Europea Saudita de Derechos Humanos (ESOHR) denunciaron en un comunicado una cifra «sin precedentes», indicando que el año pasado hubo «al menos 345» ejecuciones.
«Este frenesí de ejecuciones revela la realidad de la Arabia Saudita de Mohamed bin Salman», príncipe heredero y gobernante de facto de la poderosa monarquía del Golfo, declaró Jeed Basyouni, director para Oriente Medio de Reprieve.
«Los socios internacionales y económicos del reino no pueden fingir que no lo saben, ellos también están manchados por la sangre de las víctimas», agregó.
Desde que el rey Salman llegó al poder en 2015, Arabia Saudita llevó a cabo más de 1.000 ejecuciones, según un informe publicado a principios de 2023 por Reprieve y ESOHR.
El reino fue el país que más presos ejecutó en el mundo en 2023 después de China e Irán, afirma Amnistía Internacional, con 170 ejecuciones según el recuento de AFP.

