Un eclipse solar anular tuvo lugar el martes 17 de febrero de 2026, marcando el primer eclipse solar del año y un fenómeno astronómico destacado conocido como el “Anillo de Fuego”.
En este tipo de eclipse, la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, pero no cubre por completo al disco solar debido a que su diámetro aparente es menor que el del Sol, dejando un brillo circular alrededor de la Luna durante su fase máxima.
El fenómeno fue plenamente visible únicamente sobre la Antártida, con la fase anular observable en una estrecha franja del continente austral.
En otras regiones, el eclipse se observó de forma parcial, con un segmento de la Luna oscureciendo parte del Sol. Esto incluyó partes del extremo sur de Sudamérica —como Chile y Argentina— y zonas del sur de África.
Las fases del eclipse se extendieron a lo largo del día, con la mayor ocultación del Sol ocurriendo alrededor de la mitad del evento, aunque los tiempos específicos variaron según la ubicación.
Además del evento principal, este eclipse forma parte de una temporada de eclipses en 2026 que incluirá otros fenómenos como un eclipse lunar total el 3 de marzo y un eclipse solar total el 12 de agosto.
¿Qué es un eclipse solar anular?
Este tipo de eclipse ocurre cuando la Luna está cerca de su punto más alejado de la Tierra en su órbita (apogeo), lo que hace que su tamaño aparente sea ligeramente menor que el del Sol. Al alinearse con el Sol y la Tierra, bloquea la mayor parte de la luz solar pero deja un aro brillante visible alrededor, conocido como anillo de fuego.
Visibilidad e impacto del evento:
- Antártida: Fase anular total observada.
- Sudamérica (Chile, Argentina): Eclipse parcial visible.
- África (sur): Eclipse parcial visible.
- Regiones remotas: La fase completa solo se vio desde áreas aisladas del continente antártico.
Este eclipse fue uno de los fenómenos astronómicos más esperados de 2026 y generó interés mundial entre astrónomos aficionados y científicos.
