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Una polémica decisión de la FIFA estuvo cerca de limitar el uso del español en uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.
Durante los primeros días del Mundial 2026 surgieron reportes que señalaban que periodistas no podían realizar preguntas en español a varios futbolistas durante las conferencias de prensa oficiales, una medida que generó inconformidad en medios de comunicación y aficionados.
La medida generó críticas inmediatas
De acuerdo con diversos reportes, la restricción afectaba entrevistas con figuras internacionales como Vinicius Jr., Achraf Hakimi y Frenkie de Jong.
La justificación inicial apuntaba a dificultades relacionadas con los procesos de traducción y coordinación de las conferencias.
Sin embargo, la decisión provocó una rápida reacción en países de habla hispana, especialmente en España y América Latina.
México también estaba en el centro del debate
La controversia cobró aún más relevancia debido a que México es uno de los tres países anfitriones de la Copa del Mundo junto con Estados Unidos y Canadá.
Además, el español es uno de los idiomas más utilizados por aficionados, periodistas y medios que cubren el torneo.
Diversos sectores consideraron contradictorio limitar preguntas en español durante una Copa del Mundo que se desarrolla parcialmente en territorio mexicano.
FIFA cambia de postura
Tras las críticas, la FIFA decidió modificar la medida.
El organismo confirmó que el español podrá utilizarse normalmente en todas las conferencias de prensa oficiales del Mundial 2026, garantizando que periodistas y medios de comunicación puedan formular preguntas en uno de los idiomas con mayor presencia dentro del torneo.
La decisión fue bien recibida por comunicadores y aficionados que consideraban fundamental mantener la inclusión lingüística en un evento de alcance global.
Un idioma clave para el Mundial
El español es uno de los idiomas más hablados del mundo y tiene una presencia especialmente fuerte en esta edición de la Copa del Mundo.
Con millones de seguidores distribuidos entre América Latina, España y comunidades hispanas en Estados Unidos, su participación en la cobertura mediática resulta fundamental para la difusión del torneo.
Finalmente, la FIFA optó por mantener abiertas las puertas a uno de los idiomas más importantes del futbol mundial, evitando una polémica que amenazaba con crecer a medida que avanzara la competencia.
