La fiscalía antiterrorista francesa abrió este lunes una investigación después que un hombre francés matara a tiros el sábado a su vecino tunecino, hiriera a un joven turco y publicara videos con «contenido racista».
El asesinato llega semanas después del apuñalamiento mortal en abril de un hombre maliense en una mezquita en el sur de Francia, en un contexto de creciente preocupación por los crímenes de odio contra los musulmanes.
Los hechos se produjeron el sábado por la noche en Puget-sur-Argens, en el sureste de Francia. La pareja del sospechoso dio la alerta y las fuerzas de seguridad detuvieron al hombre que se había dado a la fuga en un vehículo.
En el interior del auto, se encontraron varias armas «de tipo pistola automática, escopeta y arma de mano», precisó entonces la fiscalía local.
El sospechoso, nacido en 1971 y aficionado al tiro deportivo, difundió antes y después del ataque «dos vídeos en su cuenta de una red social con contenido racista y de odio», agregó esta fuente.
Según el diario Le Parisien, el sospechoso afirmó en particular «jurar lealtad a la bandera francesa» y llamó a los franceses a «disparar» a las personas de origen extranjero en uno de sus videos publicados en Facebook.
Por estos hechos, la fiscalía nacional antiterrorista abrió una investigación por asesinato e intento de asesinato, en relación con una empresa terrorista, «cometido por motivos de raza, etnia, nación o religión».
«Cada acto racista es un acto antifrancés», denunció este lunes el ministro del Interior, Bruno Retailleau, para quien el «racismo en Francia y en otras partes (…) es un veneno que mata».
En abril, Retailleau, famoso por su mano dura contra la immigración, fue muy criticado por no viajar al lugar del asesinato del joven maliense Aboubakar Cissé para mostrar su solidaridad.
