El gobierno francés llamó este miércoles a evitar una «escalada» con Argelia y a reconducir la relación con su excolonia al nivel de «otros Estados», en un contexto de tensión creciente.
«A nadie le interesa una escalada entre Francia y Argelia», dijo la vocera del gobierno, Sophie Primas, para quien Argel «eleva actualmente la tensión» con la detención del escritor franco-argelino Boualem Sansal.
«Debemos situar nuestras relaciones con Argelia al mismo nivel que con otros Estados», agregó Primas, pidiendo un «apaciguamiento sin ingenuidad».
Aunque el presidente francés, Emmanuel Macron, inició en 2022 un «acercamiento» con Argel respecto al «pasado colonial», los puntos de tensión entre ambos socios en materia económica y de seguridad se acumularon.
Desde inicios de enero, Francia ha detenido varios «influencers» argelinos, acusados de apología de la violencia.
El ministro del Interior francés, Bruno Retailleau, conocido por sus posiciones muy conservadoras y antimigración, anunció este miércoles la detención de un nuevo «influencer».
Pero rápidamente la fiscalía de París, contactada por la AFP, precisó que «no hay cargos contra la persona en cuestión» y «actualmente no se encuentra bajo custodia policial».
«Sólo las autoridades judiciales tienen derecho a comunicar sobre un caso judicial en curso (…) Esta filtración es totalmente prematura», agregó, en una crítica poco común.
Otro de los puntos de tensión es el Sáhara Occidental. En julio, Francia cambió su posición oficial sobre esta excolonia española, cuyo futuro, en su opinión, pasa por la «soberanía marroquí».
La cuestión de este «territorio no autónomo», según la ONU, lleva enfrentando desde hace medio siglo a Marruecos, que controla gran parte, con los independentistas saharauis del Frente Polisario, apoyados por Argel.
