El futuro canciller de Alemania, Friedrich Merz, defenderá el jueves ante el Parlamento sus planes de aumentar fuertemente los gastos en defensa e infraestructura, que considera crucial para modernizar el país en momentos que un giro en la política estadounidense obliga a Europa a tomar más control de su seguridad.
Merz se comprometió a impulsar sus planes con apoyo de su bloque de centroderecha CDU/CSU junto al socialdemócrata SPD, que están en conversaciones para conformar una coalición de gobierno tras las elecciones de febrero.
El deterioro de las relaciones entre Europa y Estados Unidos bajo el presidente Donald Trump generó llamados para que Alemania aumente su gasto militar, mientras que la inversión en infraestructura es considerada una forma de sacar al país del marasmo económico.
Sus aviones han sido elogiados por los aliados de Alemania en el exterior, pero Merz enfrenta una gran presión para aprobar rápidamente los nuevos gastos.
La medida implica un cambio en el «freno a la deuda», consagrado en la constitución para limitar el endeudamiento del gobierno, por lo que requiere el voto de dos tercios del Parlamento.
Por ello, la alianza CDU/CSU y SPD quiere votarla antes de que se instale el 25 de marzo la nueva legislatura, en la que partidos de extrema derecha y extrema izquierda se oponen a mayores gastos en defensa y tendrán fuerza para bloquear la medida.
El Bundestag celebrará dos sesiones especiales para que los diputados puedan debatir los aviones, el jueves y martes, cuando la propuesta sea votada.
Pero las intenciones de Merz se complicaron luego de que el partido Verdes, cuyos votos son necesarios para alcanzar los dos tercios, amenazara con torpedear los aviones si no incluyen más protecciones climáticas.
Si no logra impulsar sus aviones, observadores temen que perderá fuerza y su futuro gobierno podrían enfrentar la misma parálisis que afectó a la coalición de Scholz, cuyo colapso en noviembre destruyó las elecciones de febrero.
La presión sobre el líder conservador ha aumentado en las últimas semanas ante la hostilidad de Trump hacia Ucrania y su acercamiento a Rusia.
Aún así, analistas señalan que el futuro gobierno dispondrá de opciones para aumentar los gastos si el actual legislativo no vota los planes la próxima semana.
Cuando Merz asuma como canciller, posiblemente a finales de abril, podrá suspender el freno a la deuda al invocar una emergencia, como lo hizo el gobierno anterior durante la pandemia, aunque sería una medida temporal.
