«Vivimos un período inquietante», reconoció a AFP este lunes la ministra de Comercio y Justicia de Groenlandia, un territorio autónomo danés que el presidente estadounidense, Donald Trump, dijo querer anexionar.
Según Naaja Nathanielsen, los groenlandeses están «inquietos y preocupados» por los comentarios de Donald Trump, que quiere que la isla sea anexionada a Estados Unidos, aunque no precisó cómo.
«Como gobierno, nuestra tarea es no entrar en pánico y determinar cuáles son las verdaderas demandas», dijo la ministra.
«Si se trata de la presencia militar, Estados Unidos está ahí desde hace 80 años, no nos oponemos a ello. Si se trata de los minerales, el mercado está abierto», afirmó.
Pero «si se trata de expansionismo, somos una democracia, somos aliados y pedimos a nuestros aliados que respeten nuestras instituciones», señaló.
Groenlandia no está en venta, insistió varias veces su primer ministro, Mute Egede, pero está «abierta a los negocios».
La isla busca una mayor soberanía respecto a Copenhague, que controla su política exterior y de seguridad, su moneda y su defensa, pero mantiene un «buen diálogo» con Dinamarca, según la ministra.
Groenlandia tiene unas importantes reservas mineras y petroleras no explotadas, aunque su acceso parece difícil.
