De su lado, Pedro Sánchez se felicitó por el «éxito» de la operación en el puerto de Granadilla, en Tenerife.
El mundo «no necesita más egoísmo, ni más miedo, lo que necesita son países solidarios que quieran dar un paso al frente», dijo, al defender su decisión de acoger al Hondius.
«Escuchamos a muchos representantes públicos preguntarse por qué no acogía la operación el país africano de Cabo Verde», donde el Hondius hizo escala pero no recibió permiso para desembarcar a sus ocupantes, afirmó el dirigente socialista.
«Pero nosotros teníamos claro que la pregunta no era esa, que la pregunta correcta era otra (…) ¿Por qué no vamos a ayudar a quienes lo necesitan si está en nuestra mano hacerlo?», agregó.
España permitió fondear al Hondius en la isla del archipiélago de Canarias pese a la oposición del Gobierno regional, que dijo temer por la población local y pidió que el barco fuera atendido en Cabo Verde o siguiera directamente a Países Bajos.
El jefe de la OMS dijo entender «perfectamente que la población de Tenerife haya podido sentirse preocupada», pero aseguró que «el riesgo es bajo, tanto para la población de Tenerife como a escala mundial».
El Hondius, que inició su viaje el 1 de abril desde Ushuaia, en Argentina, debe llegar el fin de semana a Países Bajos.
El tipo del virus detectado a bordo del crucero, la cepa Andes, es una variante que puede transmitirse de persona a persona.
El hantavirus se transmite generalmente a partir de roedores infectados, con mayor frecuencia a través de su orina, heces y saliva.
