La filial de Louis Vuitton en Países Bajos está bajo investigación de la fiscalía neerlandesa por un presunto vínculo con un caso internacional de lavado de dinero.
Según las autoridades, una clienta de nacionalidad china habría gastado millones de euros en bolsos y artículos de lujo en un periodo de 18 meses, realizando todas sus compras en efectivo y evitando superar un monto máximo por transacción para no despertar sospechas.
Este patrón de consumo llamó la atención de los fiscales, quienes sostienen que la marca francesa debió detectar la irregularidad y reportarla, de acuerdo con la normativa contra el lavado de dinero vigente en la Unión Europea.
La investigación se centra en determinar si Louis Vuitton Países Bajos incumplió su obligación de informar operaciones inusuales, mientras la clienta enfrenta cargos por presuntamente lavar grandes sumas de dinero a través de la compra de bienes de alto valor.
