Irán condenó el miércoles las nuevas sanciones estadounidenses y las calificó como una «clara señal de hostilidad», luego de que Washington incluyera en su lista negra a más de 30 personas y barcos ligados al comercio petrolero iraní.
Las sanciones fueron anunciadas el lunes contra el jefe de la empresa petrolera nacional de Irán y otros encargados de gestionar las ventas de crudo.
Se trata de la segunda ola de sanciones desde que el presidente estadounidense, Donald Trump, reimpuso su política de «presión máxima» contra Teherán.
Las sanciones son una «clara señal de hostilidad de las autoridades estadounidenses hacia el bienestar, desarrollo y felicidad del gran pueblo de Irán», dijo en un comunicado el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei.
Durante el primer gobierno de Trump, concluido en 2021, Estados Unidos se retiró del histórico acuerdo de 2015 que impuso límites al programa nuclear iraní a cambio de un alivio en las sanciones.
Luego de que Trump reimpuso las sanciones en 2018, Irán dio marcha atrás gradualmente a sus compromisos nucleares.
