Un juez estadounidense ordenó este viernes liberar a una estudiante turca detenida en marzo por agentes migratorios en el marco de la represión del presidente Donald Trump contra el activismo universitario propalestino.
El vídeo del arresto a finales de marzo de Rumeysa Ozturk, estudiante de doctorado en la Universidad de Tufts (Massachusetts, norte), por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) vestidos de civil, algunos encapuchados, provocó indignación.
La razón esgrimida por el gobierno para justificar el arresto de Ozturk fue un artículo del que fue coautora en marzo de 2024 en el periódico de su universidad, el Tufts Daily.
En el texto criticaba la forma en la que la universidad gestionó el movimiento de protesta contra la guerra de Israel en la Franja de Gaza.
Desde entonces el gobierno pudo haber presentado otras pruebas, pero no lo ha hecho, recordó este viernes el juez William Sessions durante una vista judicial en la que la estudiante participó por videoconferencia desde un centro de detención en Luisiana (sur).
El magistrado ordenó «al gobierno que la ponga inmediatamente en libertad» y estimó que esta detención afecta a la libertad de expresión de los extranjeros.
«Ahora cualquiera de ellos puede evitar ejercer sus derechos de la Primera Enmienda por miedo a ser trasladado a un centro de detención», protestó.
El juez no impuso restricción de viaje a Ozturk, que es libre de regresar a su casa en Massachusetts.
En un mensaje en la red social X, el ministro de Justicia turco, Yilmaz Tunç, calificó la liberación de paso «positivo» porque es «inaceptable que un individuo sea procesado por su fe y apoyo a Palestina».
Un asesor de la Casa Blanca, Stephen Miller, denunció una vez más «un golpe de estado judicial» y estimó que la revocación de una visa es prerrogativa exclusiva del poder ejecutivo.
La Universidad de Tufts ha apoyado públicamente a Ozturk y exigió su liberación para que pueda completar sus estudios de doctorado en desarrollo infantil.
Jessie Rossman, de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), uno de los grupos que representaban a Ozturk, celebró la decisión del juez.
«Durante 45 días, Rumeysa ha estado detenida en Luisiana» y en ese tiempo «ha sufrido ataques de asma regulares y cada vez más graves», dijo Rossman.
Trump tiene en su punto de mira a prestigiosas universidades que se han convertido en el epicentro del movimiento de protesta estudiantil estadounidense contra la guerra en Gaza.
El magnate republicano despojó a algunas de estas universidades de fondos federales y ordenó la expulsión de los estudiantes extranjeros que hayan participados en manifestantes propalestinas.
Los críticos sostienen que esta campaña tendrá un efecto amedrentador sobre la libertad de expresión.
Los partidarios de Trump estiman por el contrario que esta política es necesaria para restablecer el orden en los campus y proteger a los estudiantes judíos.
