La cantante Katy Perry ha sido sancionada con una penalización de 6 001 euros después de que su equipo filmara el videoclip de su sencillo “Lifetimes” en una zona protegida del Parque Natural de Ses Salines, en las Islas Baleares, sin contar con la autorización adecuada.
La grabación tuvo lugar en julio del año pasado en diversas locaciones de Ibiza y Formentera, incluyendo escenas nocturnas en discotecas, paisajes urbanos y secuencias en entornos naturales, entre ellas las dunas del islote de s’Espalmador. Para ese entonces, esas dunas estaban delimitadas con cuerdas y palos que advertían sobre el acceso prohibido.
Las autoridades balearas calificaron la grabación como una “falta grave”, aunque no contemplaron agravantes dado que no se encontraron daños ambientales permanentes. La productora responsable pagó inmediatamente el monto una vez notificada la sanción.
Cabe destacar que la filmación se realizó sin el permiso del Ministerio de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, requisito indispensable en ese tipo de áreas protegidas. Aunque no se tipificó como delito ambiental, sí fue considerada una infracción significativa.
Desde el sello discográfico Capitol Records se defendió que se obtuvo una “aprobación verbal” para realizar el rodaje. Según un portavoz, el permiso fue solicitado el 22 de julio, y se emitió una autorización verbal el 26 de julio para filmar al día siguiente. Aseguraron haber cumplido con la normativa vigente y expresaron respeto por el entorno y las autoridades locales.
No obstante, el Gobierno Balear mantuvo que, de forma inequívoca, no se solicitó la autorización expresa requerida para grabar en ese entorno natural protegido.
Este caso ocurre en un contexto sensible para las Baleares, donde la conservación de ecosistemas frágiles ha sido tema crítico ante la presión del turismo y la contaminación. Figuras públicas y equipos de producción de gran escala están cada vez más bajo observación por su impacto ambiental.
