La justicia francesa declaró este lunes culpable de malversación de fondos públicos europeos a la líder ultraderechista Marine Le Pen y a otros ocho miembros de su partido cuando eran eurodiputados, en el caso de los falsos asistentes parlamentarios.
El tribunal correccional de París, que debe pronunciar todavía las penas, estimó el perjuicio total en 2,9 millones de euros (3,13 millones de dólares), al hacer «pagar al Parlamento Europeo personas que en realidad trabajaban para el partido».
