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Las ardillas suelen ser conocidas por alimentarse de semillas, frutos y nueces, pero un nuevo estudio podría cambiar esa percepción. Investigadores documentaron por primera vez que la ardilla de tierra de California (Otospermophilus beecheyi) es capaz de cazar, matar y consumir pequeños mamíferos, un comportamiento nunca antes registrado científicamente para esta especie.
El hallazgo fue publicado en la revista Journal of Ethology y ha sorprendido a la comunidad científica por las implicaciones que podría tener sobre la adaptación de estos animales a los cambios en su entorno.
Las cámaras captaron a las ardillas cazando ratones
La investigación se llevó a cabo en el Briones Regional Park, en California, donde científicos de la Universidad de Wisconsin-Eau Claire y de la Universidad de California en Davis observaron 74 encuentros entre ardillas y ratones de campo.
Lo más llamativo fue que el 42% de esas interacciones terminaron con las ardillas cazando y devorando a sus presas.
Las imágenes muestran a los roedores alimentándose de los cuerpos de los pequeños mamíferos, un comportamiento que hasta ahora no se había descrito para esta especie.
Un descubrimiento inesperado
El comportamiento fue detectado inicialmente por estudiantes universitarios que realizaban trabajo de campo.
La investigadora Sonja Wild, codirectora del proyecto, explicó que al principio pensó que se trataba de un error.
«Apenas podía creer lo que veían mis ojos. A partir de entonces comenzamos a observar ese comportamiento casi todos los días», señaló.
Los episodios ocurrieron entre junio y julio y fueron observados en machos, hembras, adultos y ejemplares jóvenes.
¿Por qué comenzaron a comer carne?
Los investigadores creen que el fenómeno podría estar relacionado con una explosión en la población de ratones de campo registrada durante esas semanas.
La abundancia de presas habría ofrecido una fuente fácil de proteínas, provocando que las ardillas aprovecharan este recurso alimenticio de manera oportunista.
Según los científicos, este comportamiento demuestra que la dieta de estas ardillas es mucho más flexible de lo que se pensaba.
Una adaptación para sobrevivir
La autora principal del estudio, Jennifer E. Smith, considera que este descubrimiento refleja la enorme capacidad de adaptación de la especie frente a cambios ambientales.
Los investigadores comparan este comportamiento con el de otros animales oportunistas como:
- Coyotes.
- Mapaches.
- Zorros urbanos.
Todos ellos modifican sus hábitos alimenticios dependiendo de la disponibilidad de alimento.
Aún quedan muchas preguntas
El equipo científico regresará al parque durante el próximo verano para responder nuevas incógnitas, entre ellas:
- Si este comportamiento se transmite entre generaciones.
- Si mejora el éxito reproductivo de las ardillas.
- Qué impacto tiene sobre el equilibrio del ecosistema.
- Si este fenómeno también ocurre en otras poblaciones de la especie.
Aunque el hallazgo desafía la imagen tradicional de estos pequeños roedores, los investigadores aclaran que no significa que las ardillas hayan dejado de ser principalmente herbívoras, sino que han demostrado una sorprendente capacidad para adaptar su dieta cuando las condiciones del entorno lo permiten.
