Un análisis citado por McKinsey & Company revela una brecha entre la percepción de líderes empresariales y el uso real de inteligencia artificial por parte de sus equipos.
Según la investigación, directivos estiman que solo el 4% de sus empleados utiliza IA para más del 30% de su trabajo diario. Sin embargo, datos recabados directamente con trabajadores indican que la cifra real asciende a 13%.
El hallazgo sugiere que los mandos intermedios y directivos no siempre tienen visibilidad sobre la integración de estas herramientas en las tareas cotidianas.
El reporte plantea que el principal desafío en la transformación digital no radica en la resistencia de empleados junior, sino en la capacidad de liderazgo para comprender, impulsar y acompañar la adopción efectiva de tecnologías basadas en inteligencia artificial.
