La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, reiteró que Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca y subrayó que cualquier decisión sobre su futuro corresponde a la población del territorio autónomo.
Frederiksen señaló que Groenlandia no está en venta y que su estatus político debe definirse mediante procesos democráticos, en respeto al derecho de autodeterminación de sus habitantes. La mandataria destacó que la relación entre Dinamarca y Groenlandia se basa en cooperación, seguridad y desarrollo conjunto.
Las declaraciones se dieron en un contexto de creciente interés internacional por la región del Ártico, debido a su ubicación estratégica y a sus recursos naturales. Ante este escenario, la primera ministra enfatizó la importancia de mantener la estabilidad y el respeto al marco legal vigente.
El gobierno danés reiteró su disposición a continuar el diálogo con las autoridades de Groenlandia para fortalecer la colaboración en temas económicos, sociales y de seguridad, dentro del marco del Reino de Dinamarca.
