El Gobierno Federal presentó un ambicioso programa de infraestructura hídrica que busca transformar la manera en que México enfrenta la escasez y el manejo del agua en los próximos años. Entre 2025 y 2030 se destinarán 122 mil millones de pesos para desarrollar 17 proyectos estratégicos en las zonas más afectadas por la falta del recurso y por riesgos de inundación.
La presidenta Claudia Sheinbaum, junto con el titular de la Comisión Nacional del Agua, Efraín Morales López, detallaron que esta inversión es la más grande en décadas y responde a la necesidad de garantizar el acceso al agua potable, además de fortalecer el saneamiento y mejorar la infraestructura de control en temporadas de lluvias.
El plan contempla obras clave como acueductos de gran capacidad, plantas de tratamiento, sistemas modernos de drenaje y proyectos de protección hidráulica. Cada uno de ellos ha sido diseñado con un enfoque de largo plazo, con la intención de dar soluciones que puedan perdurar entre 20 y 40 años, y no únicamente atender la emergencia inmediata.
Los estados seleccionados concentran los mayores retos de disponibilidad y distribución del agua. Con estas acciones, se espera que millones de personas tengan un suministro más seguro y constante, al tiempo que se reducen los riesgos de afectaciones en zonas propensas a inundaciones.
Este programa marca un punto de inflexión en la política hídrica nacional.
